lunes, noviembre 23, 2015

I put a spell on you...

I put a spell on you, because you are mine...


Ya que no puedo tocarte, dejame hacerte el amor con mis palabras.

Sos capaz de desnudarme con una mirada, de colarte en mis sueños, de lograr que el tiempo no borre el deseo.

Durante mil y una noches nos he imaginado, desnudos de nuestros miedos, frente a frente, besándonos incontrolablemente, golpeando nuestras caderas, mientras tu perfume y el mío se fusionan en un mismo aroma.

Cómo podemos estar tan cerca, y a la vez tan lejos, si nuestros corazones palpitan más rápido... Me pregunto si a tan corta distancia, también podré ver el brillo de tus ojos negros.

Hay un mundo onírico, donde nos hemos visitado el uno a la otra, y viceversa, y nos hemos penetrado más profundo de lo que nuestros cuerpos podrían.

Quiero verte jadeante, sobre mi, sin pensar, sólo sintiendo que el momento es nuestro, que nos merecemos el uno a la otra. Y que descansés luego sobre mi pecho, sobre mi sexo, satisfecho, feliz: felices. Entonces no nos deberemos nada más.

El recuerdo será nuestro, y podremos evocarlo cada vez que queramos. Cerrar los ojos y perdernos en el instante en el que finalmente nos entregamos la una al otro. Mi piel también te recordará, y se estremecerá con el recuerdo, sobre todo cuando la Luna decida ocultarse.

Dejame acariciarte con mis labios, elevarte con mis movimientos, despertarte emociones que aún no has descubierto.

La puerta estará abierta, sólo por una noche...






viernes, noviembre 20, 2015

Y si...

Me gusta su nombre... Y su mirada... desde la primera vez que nos vimos. Y esto no ha cambiado... en mucho tiempo. Muchas noches ha habitado mis sueños, y mis fantasías. Lo que jamás hubiera esperado es que mi hija soñara con él... sin ni siquiera mencionárselo. Y es que se me sale por los poros...

Repasé cada palabra, desde la primera vez que nos escribimos. Esta historia... no puede haber empezado en esta Vida. Tampoco sé que cómo termine, aunque la he imaginado mil y un veces. Y si fuera su perfume..., y si su corazón latiera al mismo tiempo. Y si...

Cierro los ojos, y ahí está él. Los abro, y está frente a mi. Imposible evitarlo. ¿Me sentirá? ¿Me escuchará exhalar su nombre? ¿Tendrá miedo? Mucho que arriesgar... para tener los corazones tan libres como para quererse así.


lunes, octubre 26, 2015

37



Este Año no voy a escribir lo que me propongo, lo sé, lo tengo presente en mi corazón y trabajo por ello todos los días.

Eso sí, daré las gracias, por un año más de aventuras, experiencias, aprendizajes y momentos compartidos.

Este Año retomé la tesis, un proyecto que he abandonado una y otra vez. Tiempo de cerrar ciclos. Este Año mi hija entró al mejor centro educativo en el que puede estar. Este Año finalizo un ciclo laboral y empiezo otro. No estoy ansiosa, ni tengo miedo, tengo la tranquilidad y la certeza de que todo saldrá bien y de que otras puertas se abrirán.

Elegí una y otra vez al hombre equivocado, y me di cuenta de que aún tengo cicatrices por sanar, así que, con la disciplina que algunos tienen para el gimnasio, me he dedicado a fortalecer mi corazón.

Formo parte de maravillosos círculos de mujeres en los que sanamos en conjunto, nos empoderamos y aprendemos unas de otras. Es una de las cosas que me fortalece más.

El yoga ha vuelto a mi y yo a él, y me ha hecho bien tanto al cuerpo como al alma.

Recibí dos regalos perfectos en mi cumpleaños: un libro para manejar mis finanzas y reprogramarme y unos audífonos. Al primero le estoy abriendo mi mente y mi corazón. El segundo es para no escuchar lo que no es necesario escuchar. Es una forma de ponerme esa piel de foca que me protege. Tomo lo bueno que la Vida me da, lo demás lo dejo ir.

Este Año me tocó pasar el día de mi cumpleaños en cama, cuidándome, curándome. A veces es necesario tomar una pausa, y el cuerpo te pide detenerte y meditar.

Doy gracias por el Aquí y el Ahora, y por todo lo que está por venir. Recibo en mi Vida el Amor, la Paz, la Confianza, la Abundancia y la Prosperidad. Y pido tener las herramientas para acercarme más a la misión que elegí para aportar al Universo.

martes, octubre 13, 2015

Partida

Mi alma estaría en su momento más oscuro. Mi mente no recuerda por qué lo elegí. Lo que sí recuerdo es cuando era una niña pequeña y lo adoraba, me adoraba. Era mi héroe, mi ídolo, mi salvador, mi amigo, mi compañero.

Me encantaba ir con mi mamá a visitarlo a su trabajo. Me sentía muy orgullosa de él y de lo que hacía, aunque no entendiera muy bien qué era exactamente lo que hacía. Ibamos juntos al estadio, aunque no compartíamos la afición por el mismo equipo.  Paseábamos y viajábamos mucho, tanto fuera como dentro del país. Por él conocí muchos parques nacionales. Lo esperaba ansiosa cuando regresaba del trabajo, tanto para verlo y abrazarlo, como para darle las quejas de las cosas feas que me había dicho mi mamá. Le escondía los cigarros, para que no fumara más. Hoy tiene 56 años de fumar.

Cuando tenía 11 años, me dijo que en el colegio no podría tener novio, y que si tenía novio en la Universidad, él tendría que pagármela. De todas formas, en mi colegio de sólo mujeres no tenía muchas posibilidades de conocer chicos. Aunque los del Salesiano nos esperaban a la salida, mi papá siempre me recogía. No salía sino con mis amigas, a estudiar o a comer en un restaurante de comidas rápidas.

Dejó de ser mi cómplice, para pasar a ser el tirano, el de las órdenes, las reglas, las restricciones. Mi espíritu libre se agotó. Eso, y que no mencioné que mis padres me pegaban cada vez que algo no les parecía bien. Olvidé contar que, siendo niña, no todo era color de rosa. Obedecía, pero difícilmente me quedaba callada. Mi papá me recetaba con tabasco cada vez que contestaba. Desde entonces odio el chile picante.

El punto es que un día, teniendo 18, alisté mi bulto para ir al gimnasio, y un bolso extra con ropa. Dije que esa noche me quedaría a dormir con mi abuelita... y no volví más. Hablé con mi abuelita, y ella me acogió en su casa con los brazos abiertos. Entonces y sólo entonces pude ser yo. Estaba en la Universidad y era un Universo muy distinto al del colegio. Entonces pude ser libre. Liberarme de las reglas. Sin embargo fui responsable y terminé una carrera. Con mi trabajo en el grupo de teatro me pagué la Universidad sola. El tiempo pasó... al no encontrar trabajo en mi área, me fui a vivir a Guanacaste, regresé a los 7 meses, no duré ni tres meses con mis papás cuando ya estaba viviendo sola, en mi propio apartamento. Sin embargo, un año después, me quedé sin trabajo, y sentí miedo. Entonces mi papá me abrió las puertas de su casa y yo acepté.

En ese momento, mi abuelita estaba agonizando, y fue un buen momento para volver. Todos nos necesitábamos. El tiempo pasó y no llegué a tener un trabajo con el que pudiera mantenerme sola como antes. Dejó de ser agradable estar en la casa de mis padres. Hubo un año en el que me deprimí al punto de no desear vivir. Pero la Vida misma me mostró lo bella que es enseñándome una pajarita con sus polluelos. Seguí, hasta que un día se cumplió mi sueño de ser madre y eso empeoró las cosas. Él se fue de la casa cuando se enteró. Regresó en mi octavo mes de embarazo sólo para echarme de su casa. Afortunadamente yo ya tenía todo planeado para mi labor de parto y nunca faltan ángeles que te acogen.

Regresar a esa casa, con Ámbar de una semana de nacida, era un asunto de total incertidumbre. No sabía lo que nos esperaba. Y él tardó en alzarla y en enamorarse de ella, pero lo hizo, a su manera, no sin dejar a un lado las agresiones hacia mi y más tarde hacia ella. Mi Vida ahora es un infierno. Estoy a unas semanas de quedarme sin trabajo porque finaliza mi contrato y aún no sé qué haré. Cuando estoy ahí no tengo ganas de estar ahí, así que me aletargo. Duermo más, me la paso viendo películas con mi hija, no juego con ella, no me dan ganas de cenar. Es una Vida perra, y no entiendo por qué la elegí. Todo lo que deseo es salir de ahí, y ofrecerle a mi hija un hogar donde reinen el Amor, la Paz y la Armonía, la Abundancia y la Prosperidad. Quiero disfrutar de estar en nuestra casa, nuestro espacio, nuestro lugar. Quiero que ella tenga su propio cuarto. Un lugar donde pueda jugar tranquila y soñar, como yo soñé alguna vez siendo niña. Pero sin golpes, sin gritos, sin insultos. Lo merecemos, y pronto.


miércoles, septiembre 30, 2015

Apuesta

- Apostaría lo que fuera a que no te gusta esta canción.
- Apostaste a ganar.

Aposté con desinterés cuando decidí abrir de nuevo la aplicación en las que unos se juntan, otros se calientan y cuentan que algunos hasta se emparejan.

No te diste cuenta de la forma en la que te brillaron los ojos cuando me viste. No hace falta que respondás mis mensajes. Yo te vi las pupilas dilatadas.

No importa que no hayamos cogido la primera noche. Yo ya tuve un sueño lúcido al respecto.

Me satisface imaginar que una foto mía, una canción o una frase cualquiera provoquen una sonrisa. O mucho más que eso: el placer que podás darte mientras yo te lo llegue a dar.

Mi Vida, por muy caótica que resulte, encuentra un breve descanso en una de estas conversaciones virtuales, o en un "gracias por esta salida".

Brindo por jugar al deseo, que la Vida no es sueño, es un juego que apostamos a ganar, perdemos unas cuantas veces, crecemos todas, y por tanto ganamos a cada instante.


martes, julio 28, 2015

Verbo

Creer... para abrir tu corazón tenés que creer. Dejar caer tus viejos patrones... Mirame a los ojos y perdete en el agua de mis pupilas: creé.

Soñar... para dejarte llevar tenés que soñar. Soñar nos mantiene vivos. Los sueños son la magia que envuelve lo cotidiano. Soñá, con los ojos abiertos.

Sentir... para dejar de pensar tenés que sentir. Dejá a tu corazón hablarte, muy por debajo del ego y de los miedos. Sentite, sentime.

Confiar... para soltar tenés que confiar. Mis brazos están abiertos. No sos un ciego dando tumbos. Juntos abriremos los ojos hacia adentro. Confiá en mi.

Fluir... para fluir hay que ser uno con la Vida. Imaginate que sos una ola, que viene y va. Dejate caer, dejate llevar. Fluyamos.

Soltar... para soltar hay que deshacerse de todo aquello que no nos pertenece. Aprendamos a volar como viaja el viento. Soltate, soltame, soltémonos.

Escuchá tu corazón... para realizar el viaje, hay que ir hacia adentro. Silenciar los pensamientos, y abrir el corazón. Dejá que el tuyo lata, dejá que sintonicemos nuestros latires al unísono.






martes, junio 30, 2015

Yo, Mujer. Nosotras, Diosas.

Una deja de ser "la misma de siempre" cuando adquiere conciencia de sí misma como una diosa. Hay algo que permanecía dormido en el interior, que despierta. Entonces la percepción de una misma y de una en el mundo, cambia. Para llegar a este punto, se necesita madurez. Y para llegar a la madurez, hay que crecer. Crecer suele doler, porque hay mucho que dejar atrás para que cada experiencia represente un aprendizaje.

La doncella queda atrás. Hay un despertar de la magia, una conexión profunda con las ancestras, e incluso con la Abuela en la que una se convertirá. Hay que tener cuidado con este nuevo conocimiento: hay que saberlo utilizar, y saberlo encausar. Mi ejercicio favorito ha sido el de escuchar mi corazón, mi intuición. Recientemente me dijeron: escuchá tu útero. Y es que es en nuestro útero donde se genera toda la fuerza que tenemos. Nuestra fuerza... y nuestra sabiduría.

Y aunque es un proceso interior, compartir este proceso con otras mujeres es sumamente enriquecedor. Contando la historia de cada una, se despiertan las fibras más profundas. Lo que a una le nace, a otra la sana. Lo que una descubre, a la otra le hace bien. Es como crear juntas un enorme tejido. Y siendo así, es una forma de volver atrás, al tiempo en el que las mujeres se reunían a conversar, cantar, bailar, hablar, y compartir... también sus silencios.

Sueño despierta con la imagen de cada mujer, lo que hemos avanzado en este tiempo. Definitivamente no somos las mismas. Yo no me siento la misma. Me siento mágica, y por tanto, más empoderada. Me amo y me valoro así. Y estoy lista para volar.


miércoles, junio 03, 2015

La búsqueda

"Nacemos para amar. Y para ser amados. El amor no es un capricho ni un lujo."

Ibone Olza




Meditando, me preguntaba si he buscado el Amor en las personas equivocadas. ¿Seré yo la que está equivocada? En esa búsqueda, me he encontrado de frente con heridas que aún no han sanado. Entonces me he emprendido en la tarea de sanar. Escribir, es una forma para mi, de sanar, de poner las cosas en perspectiva.

La semana pasada la Vida me puso frente a los ojos una escena de mi Vida sobre un escenario. Sentí tanto enojo como si la estuviera reviviendo. Una herida más que sanar.

Ayer me decían que soy un gusto adquirido. Que soy compleja. Sé que no soy simple, y me gusto así. Siempre he mostrado una imagen, y llegan a ser mis amigos, amigas o mis amantes aquellos que no se quedan con la primera imagen. Sin embargo, ¿no me estaré perdiendo la oportunidad de conocer gente? Ayer me plantearon este cuestionamiento. ¿Por qué esperar a que los demás se den la tarea de conocerme?

Tengo muchos personajes: la seductora, la bruja, la drama queen... Me disfrazo de cada una y me divierto jugando con ellas, acentuándolas, probando, alternándolas... Pero en el camino, ¿no me confundiré yo misma? Como el Acertijo...

Estar sola... No es un estado de los últimos años. Hace muchos años que estoy sola, aún habiendo tenido relaciones cortas... ¿Por qué soy capaz de seducir pero no de mantener una relación? ¿Y por qué ahora no tengo la misma capacidad de seducir? Me pongo tan ansiosa que después entiendo por qué uno u otro se echan para atrás. Antes era más fácil, más efectivo. ¿Tiene que ver el hecho de que soy madre? ¿Eso les asusta? Y si les asusta, ¿por qué?

¿Cuánto tiempo debe pasar para sanar mis heridas? ¿Conoceré realmente a alguien que quiera compartir su Vida conmigo? ¿Lo podré reconocer o lo dejaré ir? ¿Lo espantaré?

Muchas preguntas cuyas respuestas sólo las dará el tiempo. ¿O no?

jueves, marzo 12, 2015

No más

No más entregar mi corazón a quien no lo merece.
No más abrir las puertas del alma a quien no sabe valorarme.
La Vida me dio una bofetada:
me expuse demasiado.

Su perfume aún estaba en mi tras el último abrazo,
cuando me tocó enfrentar la realidad de frente.

Duele, duele ver cómo me expuse a una situación sin salida.

Me siento como si fuera la única sobreviviente de un bosque en llamas.
Estoy sola, en medio de las cenizas.

Y él... él siempre estará acompañado.
Compraron su corazón.
El mío no tiene precio.


miércoles, marzo 11, 2015

Pasiones

"Que nuestras pasiones sean devoradoras, pero que tengamos tanta hambre de vivir que devoremos las pasiones devoradoras", Salvador Dalí





martes, marzo 10, 2015

Al Amor que viene y que va

Fue un juego de miradas... no más que eso... Ella se entretuvo un buen tiempo con el flirteo. Él se detuvo a investigar quién era ella.

Un día se encontraron en el mismo autobús. Fue la primera vez que hablaron, más allá de un "hola". Mucho más cerca de lo que habían estado jamás. Sintiendo uno el aliento del otro. Hablando de temas de los que no hablarían con cualquiera...

Entonces ella hizo lo mismo... investigó... Y se dio cuenta de que él no pasaría del plano platónico. Esto porque rompía la única de sus reglas... Y justo cuando ella acababa de enterarse, él le propuso visitarla una noche, lo cual era técnicamente imposible, porque ella no vivía sola como para recibirlo con el pecho abierto... pasando por alto su regla número 1... Entonces él la llamó... Esa llamada hizo que las estrellas hirvieran, y la Luna se asomó para ver qué era aquel escándalo. No dejaron nada a la imaginación. Sus voces se convirtieron en gemidos, sus gemidos en inhalaciones y exhalaciones... Aquella conversación despertaría una y otra vez sus fantasías...

Pasó el tiempo, y para ella, él se convirtió en una obsesión. Tuvo que luchar mucho para sacárselo de la mente. Trató de sustituir la fantasía... y sólo lo lograba temporalmente... Era tanto y tan fuerte, que tenía clavados sus grandes ojos en su piel, y ardía con sólo pensarlo... Llegó uno, otro, y otro... y ninguno lograba satisfacer la sed que ella tenía de sus carnosos labios.

Luego vinieron las conversaciones... en cada diálogo se conocían más profundamente... Y en cada encuentro, ella trataba de guardar sus pensamientos, sus deseos de saltarle encima como una fiera salvaje, de revolcarse con él entre las hojas secas de los árboles como sus antepasados mamíferos.

Llegó una noche en la que lo tuvo tan cerca de su alma y su cuerpo, que después de bailar cuerpo a cuerpo, con los ojos cerrados, logró darle un beso: suave, dulce, breve... con tan mala suerte que el taxi en el que viajaban brincaba como uno de esos buses que no deberían pasar RITEVE.

Pasó una vuelta al Sol... y ella se propuso terminar un ciclo. Año Nuevo, Vida nueva, como dicta el cliché. Aparentemente todo empezó bien, pero bastó una conversación para que ella sintiera como le temblaban las piernas, y... se le aguaron los ojos. Empezaron a conectarse más, y más... y los jueves se volvieron un hábito adquirido. Hablaban de sus niños, de sus familias, de ellos mismos...

Una vez, sin planearlo, ella desnudó su alma, y se sintió tan vulnerable, tan expuesta, que no sabía de dónde habían salido sus palabras. Él le dijo: confiá en mi. Ella tuvo que detenerse para digerir lo que había dicho.

Una y otra vez estuvieron sus cuerpos muy cerca de arder juntos. Una y otra vez, una u otro cancelaron la cita. Se encontraron en un chat y él le dijo: quizás algún día en otra Vida fui tuyo, quizás algún día en otra Vida, seré tuyo. Ella le dijo: Si tiene que ser, será. Si no, no. No lo sabemos. No soy Penélope en esta historia, soy Ulises. Aunque... tengo un poco de los dos.


lunes, febrero 09, 2015

La vagina dentada

"Los relatos de mujeres fantásticas con vaginas dentadas en el México prehispánico están vigentes en algunos pueblos vivos, como entre los zoques de Chiapas. La explicación que dieron los zoques a la erupción del volcán Chichonal en 1982 fue que la Piøwachuwø, una sirena que seducía a los hombres y los castraba por tener la vagina dentada, y que vivía en la laguna al interior del volcán, se movió por dentro de la tierra y cambió su morada al Tacaná, el otro volcán activo de Chiapas, ubicado a cientos de kilómetros del territorio zoque." Tomado de Wikipedia


Me temen porque dicen que tengo dientes.
Me desean porque dicen que tengo dientes.
Me temen porque no me conocen.
Me aman porque me conocen.

Aparezco en tus sueños mojados,
y en tus peores pesadillas.
Si sos valiente, lográs entrar.
Si sos aún más valiente, llegarás a mi corazón.
Si sos todavía más valiente, 
un guerrero, como yo misma,
te quedarás.

jueves, enero 29, 2015

17 cosas que quiero hacer mientras viva

Hace unos años había hecho esta lista por iniciativa propia. Esa vez fueron 100 cosas. Como parte del evento de FB "Soy Feliz 2015: Más felicidad en seis semanas", voy de nuevo con la lista. Va a ser interesante compararla con mi lista anterior. Estoy segura de que han cambiado mis prioridades. Voy ahí:

1. Compartir mi Vida con un compañero, permitir que el Amor permanezca, crezca, evolucione y fructifique.

2. Volver al Mar, vivir frente al Mar. Tener mi casa propia frente al Mar. Despertar cada mañana con el sonido del vaivén de las olas y el olor de la brisa marina. Hacer el amor bajo las estrellas y la Luna que iluminan el Mar por las noches... Ver a mi hija correr feliz por la arena.

3. Tener una casa en el Área Metropolitana. Me gusta el Este, me gusta vivir en el Este. El punto es que  es necesario tener un punto de referencia en la GAM para poder trabajar en cosas que me gustan y por las que es importante estar cerca de SJ. Cuando pueda y quiera me escaparé al Mar.

4. Y bueno, para viajar de una casa a la otra, necesitaré un carro, para tener la libertad de moverme de un lado a otro, sin depender del carro de nadie. Libertad y empoderamiento al volante. Sacar la licencia: tarea pendiente.

5. Viajar, viajar mucho... Conocer nuevos países, culturas, olores, sabores, museos, gente... Ojalá documentar estos viajes... Ojalá produciendo un programa... o dos.

6. Ser buzo. El Mar es para mi el lugar al que siento que pertenezco. Sumergirme en sus profundidades y sentirme una sirena... Ver los colores iridescentes de los peces y redescubrir las criaturas marinas me parece... fascinante.

7. Escribir un libro... No uno... Muchos... Publicarlos y vivir de eso, y vivir bien y feliz. Holgadamente.   Comunicar es mi verbo.

8. Viajar a menudo a Bolivia. Es mi otro país... mis raíces me jalan. La sangre me llama. Tengo claro que mi misión está en Costa Rica, pero deseo que Bolivia sea un destino frecuente.

9. Viajar a Nápoles, conocer Italia de extremo a extremo. Investigar sobre mi familia. Saber de dónde vienen los Badani. Me identifico mucho con esta cultura, y es porque también la llevo impresa en mi ADN.

10. Saber, conocer, investigar más sobre el origen de mi padre. Lo que calló mi abuela, lo que nunca quiso contar, fuera cual fuera la razón. Sé que la necesidad de saber no es sólo mía...

11. Volar en un parapente. Sé que soy capaz de volar, y no sólo tengo alas.

12. Desarrollar más mi telepatía, mi capacidad de teletransportación, desdoblarme en astral... trabajarme espiritual y psíquicamente.

13. Sanar la relación con mis padres. Sobre todo con mi padre.

14. Dejar ser a mi hija. Ella es un espíritu libre. Guiarla para que sea una buena líder, pero sin intervenir demasiado, sin coartarla, sin limitarla.

15. Volver a pintar. Soy arte en todas sus expresiones, y disfruto todas y cada una de sus manifestaciones.

16. Volver a actuar en un escenario.

17. Nunca, bajo ninguna circunstancia, dejar de bailar.


Foto: Sergio Cantillo
Máscara: Aurelio Vidor


viernes, enero 16, 2015

Complicidad

Me dejo empapar de una paz deliciosa,
me acuno en el centro de tu pecho,
dibujo con mis dedos círculos concéntricos en tu espalda,
beso los rincones que quedan en tu piel.

Bebo el licor que emana tu cuerpo,
respiro cerca de tus labios,
casi rozándolos.

Desdibujo con agua mis caricias,
bebo el aceite con el que mojé tu piel:
nos mezclamos,
nos embriagamos,
nos saciamos.

El vino, el azúcar,
la música de los grillos, tu respiración...

Quisiera adivinarte a través de tus párpados cerrados...
pero nuestro abrazo me habla más que tus palabras.


miércoles, enero 07, 2015

Día 7



Hoy no hay lágrimas. Pero sí una sensación agridulce. Sí sabías a chocolate, pero a chocolate amargo. También tenías algo de embriagante. No lo niego.

Dejarte ir no fue fácil. Dejarme ir no fue fácil. Pasará un tiempo para que pueda verte de nuevo a los ojos, sin desear que brillen al verme.

Estos vientos huracanados arrasaron con todo. Sólo espero que tu recuerdo sea dulce. Y que me haga sonreír tanto como tu llegada.

lunes, enero 05, 2015

La Llorona



Hay amores que ni con todo el alcohol del mundo se olvidan...

El Ego es la aceituna verde que flota sobre el martini, el gusano que yace en el fondo de la botella del mezcal, el corcho que se niega a salir de la botella.

El Amor no debería doler así... Una debería aceptar, dejar ir, soltar y fluir... Pero no es tan fácil hacerlo como decirlo...

La Vida te hace repetir lecciones cuando no las has aprendido... Y eso va en ambas direcciones... No queda más que volver al origen, a las raíces, para retomar el camino y seguir.

Pero por un momento, tocar fondo es justo y necesario. Así como verse en el espejo.

jueves, enero 01, 2015

La Mujer Huracán

Hubo una vez una mujer huracán... con la mirada de fuego y alas en los pies. Hubo una vez una mujer huracán... que te quemaba al besarte, y te hacía arder el corazón a fuego lento... Hubo una vez una mujer huracán... pero tuviste miedo y no te dejaste llevar... Cuentan que se la llevaron los vientos del Sur... allá, en el altiplano, donde sólo se escucha la voz del viento... Cuentan que esa es su voz, y que por ella los charangos y las zampoñas cantan con melancolía.


¿Qué es el Amor?

Caminé por las calles vacías, en la soledad de una ciudad vacía y sucia. Me acarició el Sol y el viento helado me secó las lágrimas. ¿Qué es el Amor? Es como preguntarse "¿qué es la comida?", dijo el Maestro. El Amor es eso que vi en tus ojos, que siento en tu abrazo, que no querés admitir pero palpita, en la esquina oculta del corazón.