lunes, agosto 25, 2014

La mujer que soy ahora

La mujer que soy ahora,
es la sobreviviente.

La mujer que soy ahora,
vio la luz,
y luego se encontró
con su propia sombra.

La mujer que soy ahora
es más fuerte,
más madura,
más firme.

La mujer que soy ahora,
añora reencontrarse
con la mujer que fui,
para integrarse
en una sola.

La mujer que soy ahora,
necesita recordar
que es mujer,
además de madre.




domingo, agosto 24, 2014

Hambre

Sedienta de besos,
ausente de caricias,
desierta.

Mi cuerpo se está
secando,
pero aún tiene
lágrimas.

La necesidad
te vuelve agresiva.
Y la agresividad
asusta.

Y te asusta a vos misma.


lunes, agosto 18, 2014

Perseguiré... la estela de tu perfume




Una vez, hace muchos años ya, soñé un beso. Un sueño siguió al otro. Hasta que aquel beso se hizo realidad bajo una Luna Llena. Y no fue uno, fueron muchos, porque antes de ser un beso, ya se había convertido en una obsesión.

Esta vez no se trata sólo de un beso. Se trata de su perfume, su piel, sus manos, sus brazos, su abdomen, rozando con el mío al mismo compás. Ya alcanzó a ser una obsesión. Aún no es una realidad. No lo es porque no lo permití. No me lo permiten mis propias reglas. Y es cuando el deseo se burla de mi. Porque cuando las luces se apagan, me asalta el recuerdo de su voz, gimiendo al otro lado del teléfono. Me descubro sonriendo mientras viajo en el autobús, o deseando encontrármelo en la parada.

Verlo con tanta frecuencia es un suplicio, porque ya no se trata del juego del que fuimos cómplices, sino de evitarse, de fingir que no pasa nada. Y cuando llego al lavabo tengo que empaparme con agua fría para apagar el fuego.

Me gusta pensar que dejará de ser una fantasía, y que será algo que pueda sentir, oler, chupar, tocar, besar... Dicen que los pensamientos son cosas... Y así se lo advertí.