martes, septiembre 23, 2014

Los hombres tienen miedo

- Los niños tenían miedo, los adolescentes tuvieron miedo, y los adultos también lo tienen. Salen corriendo. Yo siempre he sido directa... y seguiré siéndolo. Me gusto así.
- Está bien que seas así. Yo también soy directo - me dijo mirándome con sus ojos grandes.

Sin embargo, él también tuvo miedo. Al menos lo admitió. Pero está bien... A él le está social y moralmente permitido sentir miedo. Hablemos de los otros.

Él me inmortalizó en sus letras. Dicen que lo escrito escrito está. Escrito lo llevo en la piel. Pero cuando quiero transformar sus palabras en caricias nuevas, él sólo se pone rojo. Tiene novia. Una "genérica". ¿Qué es una genérica?, se preguntarán. Dícese de aquella mujer que en realidad no los satisface - y no hablo únicamente del plano sexual - , sin embargo cumple el rol perfecto de novia. Él, el novio, es inteligente, capaz, emprendedor, sensible, creativo... ni qué decirles. Merecedor de una novia increíble. Modestia aparte, una de nosotras, una Mujer Salvaje, una mujer que sepa correr con los lobos. Ah, pues no. Eligió la genérica.

Ahí está él, meses sin verlo. Un chico guapo, con una hermosa sonrisa, una buena cuchara (sí, chicas, es un requisito), inteligente, creativo, sensible... ajá, ya saben cómo me gustan. Y en nuestro reencuentro, decide presentarme (adivinen a quién)... Ajá, a su novia genérica. Diríamos una papa sin sal. Y es donde una quiere darse contra las paredes y se pregunta: ¿por qué la eligió en mi lugar? No debería haber perdón de Dios.

El viernes en la noche me enjachó una novia genérica. Pero él... él si se la merece. No me merecía a mi. Y supongo que ella es parte de su Karma. El karma correspondiente por el Amor que no es amado. El Amor de su propia hija.

Pasemos al siguiente. No hablemos tanto de mi. Daré otro ejemplo. Tengo una amiga (que no soy yo, no insistan), enamorada de un ejemplar... ejemplar. Un músico de cierta forma está conectado con la Divinidad, porque la música es matemática y en la matemática está inspirada la Creación. Pero dejémonos de volazones y aterricemos en el tema. Esta amiga enamorada lo dejó ir, por pendeja, sí, y ahora el individuo en cuestión tiene (sí, adivinaron) una novia genérica.

Ella - Para qué quieren novias increíbles (como nosotras) si tienen "genéricas".
Yo - SUSPIRO. Ay, ¿qué hacemos con las novias genéricas?
Ella - Quemarlas vivas. Ah, no, eso hicieron con las brujas.
Yo - Y no funcionó.
Ella - ¡Y es que las brujas somos nosotras!
Yo - O.o



La cápsula

Última tecnología. Reproduce hologramas. Se programan las luces. Pongo luces bajas para un ambiente más íntimo. Le pregunto si trae a alguien o seré su acompañante. Invitó a una chica y no es su novia. Con que esas tenemos...

Invitó a Mr. Big. Antes de aparecer, lo vemos en todas las pantallas, y en holograma. Está guapísimo. Hasta se ve más joven. Se deja ver con una música hip hop de fondo, y con su característica sonrisa.

- ¿Esta cápsula es tuya? - le pregunta él a Big.
- No, bueno, sí, es de ambos - le contesta mirándome. ¿Te gusta? - le pregunta con su acento colombiano.
- Maeeeeeee... está rajado.

Enciendo un botón, y de las paredes, salen las bailarinas. Susurramos juntas, rapeamos, iniciamos una coreografía siguiendo la música. Él se queda sólo. Evidentemente, su chica no sabe la coreografía. Además, está anonadada con la tecnología de la cápsula.

Bailo para Big. Miradas y sonrisas van y vienen, como en los viejos tiempos. La tensión sexual se apodera del ambiente de la cápsula. Pedimos unos tragos para refrescarnos.

Cambio de música. Clásica, pero intensa. Se forman parejas y se representan escenas dramáticas y hasta trágicas, al mejor estilo de Romeo y Julieta. Cambio de vestuario. La cápsula se desintegra. No logro alcanzar a Big. Tampoco a él. De nuevo sola. Despierto del sueño.


jueves, septiembre 04, 2014

Reencuentro



Estoy en licra, suéter, y tennis, reviso al menos estar bien peinada. Acabo de llevarme un pedazo de tortilla enorme a la boca que no me dejaría hablar. Me vuelvo de espaldas para que no me vea. Mastico rápido. Más rápido. Está más flaco, pero siempre lindo. Estoy de espaldas, y veo que se acerca por el reflejo de la vitrina. Nos sonreímos.
- ¡Hola!
- ¡Hola!
- Hey, ¡tanto tiempo! 
- Sí... ¿cómo estás?
- Neee... -encoge los hombros. Su compañero se acerca al carro a guardar unas cosas.
- Entonces venga para darle un abrazo y pasarle la buena vibra y que le pasen muchas cosas mágicas de esas que fijo suceden todos los días pero que usted no se ha dado cuenta... - lo abrazo fuerte.
- ¿Y qué tal si usted me las enseña? Podríamos salir, no sé, el otro viernes, ¿hoy? - se ríe.
- Bueno, hoy no puedo, presento mi primera película. Bueno, es un documental.
- ¿En serio? Wow! ¡Qué bueno! ¿Dónde?
- Aquí en el Variedades.
- ¡Me encantaría verlo! Bueno, nos hablamos - camina hacia el carro.
- Pero, ¿tenés mi teléf...?
- Sí, todavía - se acerca y me muestra mi número en la pantalla con el logo de 911.
- Wow! Ya esa emisora ni siquiera existe...

Me sonríe y se me ilumina todo por dentro. Es un ex que no volví a ver nunca más... Lástima que fue un sueño.