jueves, diciembre 30, 2010

La historia sin fin

Era un 31 de diciembre cuando lo esperaba en la entrada del Mall San Pedro, con mis características botas negras y mi minifalda. Aunque parezca una fecha extraña para una primera cita, lo era. Por alguna razón todos mis amigos tenían algo que hacer esa noche y yo recibiría el Año Nuevo con un perfecto desconocido. Sólo sabía dónde trabajaba y a qué se dedicaba... porque fue donde lo conocí, una semana antes, cuando nos quedamos viendo profundamente a los ojos. Tanto, que casi se cae el pobre. De hecho se le cayó todo el contenido de la bandeja, y aún no me explico cómo no se le quebró ni un vaso. Si alguna vez han dudado del amor a primera vista, es porque aún no lo han vivido.

En esa época yo actuaba rápido, así es que le escribí mi teléfono en la factura. Créanme: funciona. Así es que ahí estábamos, buscando en un taxi el mejor lugar para pasar la última noche del año. Pero el destino decidió que los mejores lugares estarían cerrados, así es que terminamos en una disco gay, en medio de confetti de colores y comparsa brasileña. En fin, lo que menos importaba era el lugar, sino la compañía. La noche se nos quedó corta, y el lugar en el que estábamos, aún su apartamento... y mi falda. Me dejé ir, como lo he hecho cada vez que nuestros cuerpos y nuestras almas deciden reencontrarse.

Empecé a llegar a mi casa cada vez más tarde... o más temprano, como quiera verse. Hasta que un día, al enfrentar el frío de una mañana de enero, me encontré el portón con una gran cadena de hierro y un gran candado... Era absurdo tener que enfrentar eso después de haber estado acurrucada por el calor de su cuerpo. Así es que tomé una decisión: empecé a buscar apartamento. Él me ayudó, hasta que encontré el lugar en el que quería vivir. Y en el que viví durante año y medio. Y en el que vivimos encuentros y desencuentros, lágrimas y sonrisas, desayunos compartidos, y de esos días que ambos sólo deseábamos quedarnos entre las sábanas, porque las ganas no se acababan nunca... Yo veía el brillo de sus ojos y nada brillaba más por ese entonces, ni las estrellas. Qué hermoso escuchar un te amo y sentirlo vibrar en tu pecho izquierdo. Me sorprendía a mi misma sonriendo mientras él no estaba. Todo era tan perfecto que daba miedo. Trabajo estable, apartamento y un amor... fresco como una lechuga recién cosechada.

Y en esa canción nos pasamos los primeros diez meses, hasta que el peso de la diferencia de horarios empezó a sentirse. Él llegaba muy cansado de su trabajo, pero eso no era importante mientras a mi se me ocurría que un buen masaje de pies podría aliviar el cansancio. Lo terrible fue cuando nos encontramos frente a frente sin un tema para hablar, y cuando empecé a sentir su ausencia. Y cuando su ausencia empezó a llenarla otro... Pero esa es otra historia...

Hay conexiones que ni con el tiempo... Y así se pasaron los meses, y dejó de ser una relación... pero mantuvimos lo que nos había unido desde el principio. Y lo entendimos, y lo aceptamos implícitamente. Y pasaron los años... Así es que cuando nos viene a bien, nos comunicamos telepáticamente y luego por mensaje de texto. Y luego nuestros cuerpos se reconocen, porque el uno ya sabe lo que el otro necesita. Si sucediera lo mismo con el alma... y con el corazón... En fin, las cosas son perfectas como son. Y creo que si aún hay conexión física, es porque la piel recuerda que una vez estos cuerpos se amaron y se adoraron... Por un tiempo que fue mágico... hasta que las arrugas nos cubran la piel que una vez fue joven y tersa.

Cuando una noche de amor desesperados
Caigamos juntos y enredados...
tú y yo, el destino y el corazón, seremos uno


miércoles, diciembre 29, 2010

Historia de un ermitaño

Vivía en la bodega de la casa. Dormía de día y pasaba despierto toda la noche, bajando películas de cine alternativo y música experimental y leyendo a Nietzche.

No tenía muchos amigos, no le interesaba socializar, de vez en cuando tenía conversaciones filosóficas con las cucarachas, y discusiones con sus familiares, que vivían en el piso de arriba. Se sentía vivo cuando miraba la Luna y cuando arreglaba el jardín de la abuela. Eso sí, con la tierra tenía una conexión que en ese momento no tenía ni siquiera consigo mismo.

Y por esos azares del destino, le cedieron un terreno en la montaña, con una cabaña que se estaba cayendo por la falta de uso. Y de ella hizo su refugio, y tras meses de abrirse paso en medio de la montaña, las lluvias y las malas hierbas, lo hizo su hogar. Y hasta lo bautizó con un nombre: Zorratepec, porque él es como un zorro: igual de astuto. Pero no como cualquier zorro, sino de los que saben domesticar...

Tanto verde alrededor le fue abriendo poco a poco el corazón, y entonces su poesía empezó a adquirir tonos turquesa y azules y empezó a pintar con colores más vivos. Creo que dejó de odiar a la gente, aunque somos pocos los que visitamos Zorratepec con frecuencia, pero definitivamente muchas cosas cambiaron por dentro de esa melena enmarañada. Y es que no es difícil inspirarse en un lugar donde el Sol se cuela entre las hojas, el cielo adquiere un tono marrón por las noches y se ven todas las estrellas. Al amanecer se ven colibríes y mariposas multicolores, y toda semilla que cae al suelo da frutos.

Allí voy cada vez que necesito respirar aire puro y oxigenarme un poco la cabeza. Y es entonces ante todas esas verdades que crecen entre los árboles, que mis libros de autoayuda, la depilación láser, las ganas de perder peso, el ser o no ser, el qué hago y quién soy a mis 32 se van por donde vinieron. Creo que debería ir más a menudo...

lunes, diciembre 27, 2010

Esto es para ti

- Esto es para ti, que te gustan los cadáveres.

Me entregó una cajita pequeña, la abrí, y en efecto contenía un cadáver: el de un caballito de mar.

Y es que siempre me ha gustado cortar las flores y colocarlas en floreros o disecarlas en el ropero.

A él lo conocí una tarde lluviosa de domingo. Era mi último año en la Universidad, y en un acto de impulsividad, me había ido a vivir con una ex compañera del colegio. A ella le pareció maravillosa la idea de hacer un grupo para hablar de temas de género. Y muy a pesar de la lluvia, esa tarde llegaron un par de estudiantes de Sociología.

Me gustaron sus ojos verdes, y el tono de su voz, grave. Semanas después lo escucharía proyectarla en las manifestaciones contra la guerra de Irak, en media Avenida Central. Pero lo que realmente me movió el piso fue cuando bailamos el soundtrack completo de Buena Vista Social Club. Bailamos casi toda la noche, incluso cuando mi compañera se fue a dormir. Ya para entonces el deseo era inevitable.

Se quedó una semana completa. Sólo nos levantábamos de la cama para comer o bañarnos. Ya no recuerdo si esa semana fui a clases. Me aprendí de memoria el sabor de su piel y a él le gustaba mi olor, y no el de mi perfume.

Tenía la sensibilidad de un poeta, y no sólo era inteligente, sino que era astuto. Me hacía reír con sus ocurrencias: aún puedo escuchar su risa. Era todo un caballero hippie. Rara combinación… única en su especie.

Fueron cuatro meses muy intensos… Hasta que se acercó la fecha en la que tenía que regresar a Venezuela. Por esos días me dijo: - ¿Has hecho el amor en la playa? Y ante mi negativa me contestó: ¿Cómo? ¿Entonces qué vas a hacer a la playa? Así fue como nos despedimos. No teníamos más que los pases del bus y unas tricopilias. Comimos coco con guayabitas y besos, y nos sentamos a ver las olas en la madrugada, después de hacer el amor en la playa, afuera del camping. Pasaron muchos años antes de que yo quisiera volver al Caribe.

La invitación para ir a Maracaibo estuvo pendiente por muchos años. Nos comunicábamos por mail. Y cada correo estaba cargado de poesía pura. Pero no, no tuve los huevos para irme. Una vez estuve a punto de casarme con un gay venezolano para obtener la nacionalidad. Y bueno, él estaba enamorado de un tico. Para ese entonces vivía en la playa, y el objetivo era ahorrar para comprar el pasaje, pero todo me lo gasté en las fiestas hasta el amanecer en Tamarindo.

Pasaron los años, él ahora es padre, tal y como lo predijo un amigo en común que es medio brujo. Conocí a la madre de su hijo a través de Skype, y se ven felices.
Nunca se sabe, cuando se me despierte la gitanería, quizás la fortuna me conceda ver de nuevo esos ojos verdes.


martes, diciembre 21, 2010

Postal navideña

De alguna forma, mi espíritu grinch se suavizó en estos días. Hay más razones para celebrar, cada día tengo una fiesta diferente... En mi casa, las cosas siguen igual. Pero entendí que para mi no es tarde. Ya están lejos los días en los que no le encontraba sentido a nada.

A mis oídos se acerca el llamado del Mar, que es mi lugar favorito para recibir el año. Desde la playa se ven más y más de cerca las estrellas.

Y sean cuales sean las celebraciones, cristianas o paganas, vale la pena esto que está en el aire. Y también vale que el aire esté más frío: hay mayor necesidad de abrazos.


domingo, diciembre 19, 2010

Celebrando la Vida


"Sólo existen dos días al año en los que nada puede ser hecho. Uno se llama ayer y el otro mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, creer, hacer y principalmente vivir"

Dalai Lama

sábado, diciembre 18, 2010

4:00 de la tarde


Me sabés a naranja,
a Sol recién salido del horno.
Me quedo con un beso tuyo
colgado del borde de mis labios.
Desatáme los cordones,
mordámonos toda la tarde
que ya habrá tiempo
para mojarnos las ganas.

jueves, diciembre 16, 2010

Intuición

Sin percatarse, ella se estaba luciendo. Él realmente no le estaba enviando señales. Jamás se imaginarían que ese sería el escenario de una historia que vivirían juntos.

Ella pudo haber sabido de su existencia años atrás, cuando su disco llegó a sus manos. Pero cuando estamos en otra frecuencia, no abrimos los ojos a los mensajes que nos envían.

Más tarde se toparían en alguna esquina, incluso se verían a los ojos, pero ella prefirió morderse la lengua antes de preguntarle cómo te llamás.

Pero que les tocaba, les tocaba. Así es que llegó el día en que el amigo de un amigo los presentó. En ese entonces él tenía una agenda apretada... y sí, también tenía novia. Su cabeza volaba entre sus múltiples creaciones. Y ella no estaba para cuentos. Su tiempo era también valioso.

El destino quiso que el pasado de ella coincidiera con el presente de él, así es que terminaron trabajando juntos. Entre los viajes, las carreras, las entrevistas, les tocó conocerse, no les quedó de otra. Un día se encontraron frente a frente riéndose juntos, sin saber el motivo. Otro día, mientras estaba fuera del país, él se sorprendió sonriendo sólo, recordándola. Ella ya había sentido algo antes, pero no lo creía posible. Y no se daba cuenta que sólo estaba aplazando las cosas.

En los cierres de las giras, acostumbraban quedarse hasta tarde haciendo recuento de los daños. El resto del crew a esas alturas se había ido a dormir, pero ellos también coincidían en lo noctámbulos. Y fue precisamente una noche en la que un beso los sorprendió a ambos.

Aún así ambos se preguntaron ¿nosotros? Y la Vida les respondió: Sí, ustedes, par de in...crédulos.

sábado, diciembre 11, 2010

Un par de gotas de sol








Y los besos cayeron sobre su piel
como las primeras lluvias...
Y de sus omóplatos
brotaron semillas
que rodaron traviesas
sobre su espalda.

Entonces de su vientre
surgió el verano
y sus ojos volvieron
a amanecer.

martes, diciembre 07, 2010

DEJA VU



No creo en las casualidades, pero sí en las causalidades.

Iniciando la clase de yoga, con una profesora con la que no acostumbro llevar clases, nos hizo una introducción acerca de que a veces nos corresponde enfrentarnos a situaciones a las que no nos queremos enfrentar, como Arjuna en el Bhagavad Gita, quien tuvo que confrontar a su propia familia por orden de Krishna, aún en contra de su voluntad.

De pronto me encuentro, frente a frente con situaciones, circunstancias y personas y me digo: esto ya lo viví. Casi como el tango: volveeeeeeeeeer... con la frente marchita... La pregunta es: ¿qué hago aquí de nuevo? Algo me corresponde aprender, porque, que yo sepa, en el tablero de la Vida, los dados se tiran para avanzar...

domingo, diciembre 05, 2010

Esta es la historia...

Esta es la historia de una mujer que un día no se sintió suficiente. Ni suficientemente capaz, ni suficientemente bella, ni suficientemente buena, ni suficientemente intelectual: ni siquiera suficientemente ella... Empezó por hacer lo que nunca antes había hecho: compararse con las demás, y peor aún, con las expectativas que tenía de sí misma.

Tras repetirse estas múltiples torturas, ocurrió lo inevitable: como no podía deshacerse de sí misma, cayó en un letargo profundo, un silencio frío pero apacible: se hizo invisible. Poco a poco fue perdiendo la línea con que se nos traza cuando apenas somos un dibujo. Le ocurrió lo que a Vladimir esperando a Godot: todo lo veía negro.

Y de algo tiene que aferrarse una cuando va cayendo en el agujero negro.

Le ofrecieron la religión como salvación, pero en vez de verla como un salvavidas, sintió que se ataba un yunque. Mientras iba cayendo, hubo amigos que se quedaron rezagados en el camino. Y viejos amigos que le tendieron la mano, pero ella ni siquiera extendía los brazos: sólo se dejó caer. Su familia fue más paciente y hubo momentos en los que se dejaron caer con ella: ahora eran tres un agujero. Y cuando lograba elevar su rostro hacia el firmamento, llovía tanto que no podía ver a través.

Buscó ayuda. Pero ni la terapia, ni las pastillas, ni el psiquiatra, ni las psicólogas. Aprendió a dejar de caer cuando entendió que la fuerza estaba en ella misma. Que las ganas de vivir no las encontraría huyendo al Mar, ni fuera del país, ni atándose una cuerda al cuello. Mucho menos acostada en una cama.

Así es que decidió empezar por el principio: por aprender a respirar. Y cuando le encontró el gusto a ese simple acto de inhalar y exhalar a través de las fosas nasales, empezó a disfrutar las cosas más básicas: comer, caminar, dormir... ¡dormir de nuevo! ¡sin despegar los ojos en toda la noche! Entonces recordó otros verbos como reír, bailar y hacer el amor... Y decidió levantarse de la cama, verse al espejo y salir a torear la Vida, porque no era la primera vez que se daba cuenta que el tiempo no se detendría por ella.


Montaje dirigido por el destacado actor y director chileno, Ramón Núñez, cuenta con un elenco protagonizado sólo por mujeres, lo que marca una diferencia pues se trata de una pieza teatral escrita y pensada para hombres (Esperando a Godot, de Samuel Beckett).

Quien no sepa lo que es morir en Vida, es porque no le ha tocado reconstruirse.

miércoles, noviembre 17, 2010

Despertáme cuando esté oscuro


Esta no fue la primera vez. La primera vez, supe que había salido del letargo cuando una noche tomé mis rollos y los hice un rollo. Salí, en mi parte favorita del día que es cuando todo está oscuro, excepto las estrellas, excepto las miradas, que captás en medio de las bocanadas de humo.

Salí conmigo misma, sin necesidad de nada más hasta que me dio la gana beberme esos ojos verdes, hasta que nos desaparecimos en una esquina, bajo un árbol, y luego bajo sus sábanas.

No quise quedarme, no fue una de esas historias que permanecen, pero lo que él nunca supo, es que me despertó mientras aún estaba oscuro.

martes, noviembre 16, 2010

Desde adentro

En este instante,
en el que siento de nuevo calor en mi pecho,
mi motivación,
mi razón de ser,
le da un sentido a mi jornada.
Y aunque aún no he abierto la ventana,
ya hay luz,
y viene de adentro.

sábado, octubre 23, 2010

Brindo...

...porque estoy viva, porque respiro, porque tengo la capacidad de reinventarme, porque sigo buscando mis sueños, porque tengo la capacidad de cerrar los ojos y verme fortalecida, porque me sacudí las alas y estoy dispuesta a emprender el vuelo.

viernes, julio 30, 2010

Fortalecida

No soy la que fui: viene versión mejorada y más resistente.

A trabajar en cuerpo, mente y espíritu. En busca del equilibrio. Todo llegará, todo irá tomando forma: me recuperaré a mi misma.

martes, mayo 25, 2010

Al carajo

Al carajo las lamentaciones, el drama, la mala vibra, la pereza, la falta de voluntad, el miedo, la inseguridad, la falta de confianza, el desamor, la depresión.

No necesito de nada más que determinación, para seguir adelante.

Nada de esto coincide con la Verdad. Yo habito en la Verdad. La Verdad es que vinimos a este mundo para ser felices, para crear, para construir, para volar, como las palomas que vi esta tarde girar en círculos sobre la Plaza de la Cultura.

Es la actitud lo que tengo que cambiar, y de la actitud pasar a la acción. Ser idealista no es suficiente.

viernes, abril 30, 2010

Y a mi que me da por ponerme existencialista...

... Y por cuestionarme quién soy, qué he logrado hasta ahora, qué camino debo tomar. Soy como una niña pequeña viviendo con sus padres. Deseo tomar mis propias decisiones, pero me perdí en el camino. Me encuentro como Alicia en el País de las Maravillas dudando qué camino tomar.

Al menos anoche pude conciliar el sueño. Es un gran avance. He dejado de bailar, de hacer ejercicio, de salir por las noches. Me tomaron por sorpresa los 30. Deseo sentirme una mujer plena, realizada profesionalmente, libre e independiente. De la psicóloga salté a cita con un psiquiatra que dice que no es "pastillatra" y sin embargo me recetó tres pastillas diferentes por día. ¿Será que las necesito? ¿O que lo que necesito es un cambio de actitud? Mi jefe dice que todo lo que tengo que hacer es atravesar una línea, que estar deprimida es una huevonada. El psiquiatra dice que deprimirse es de humanos, y bueno, si pensé en psicoterapia es porque creo que necesito una guía (también es psicoterapeuta). ¿Para tomar mis propias decisiones? Ahorita me siento codependiente. Siempre he dicho que tengo alas, y ahorita mismo las tengo empolvadas, colgando en una esquina. ¿Qué hacer? ¿Qué camino tomar? ¿A qué ritmo? Porque de cierta forma me estoy estancando, aquí todo transcurre más lento. Ayer en una reunión pensaba: pero es que trabajar en radio en una era tan visual es una quijotada. ¿Es esto lo que quiero hacer? ¿y si empiezo de nuevo? ¿En qué dirección? ¿Renuncio a ser yo misma? ¿Quién soy?

¿Es la Vida una búsqueda en sí misma?

domingo, abril 18, 2010

Renovando mi energía

Soy luz. Soy un ser de luz. Respiro la buena energía que emana de mi interior.

Soy amor. Amo mi Vida, y mi existencia en este planeta. Amo el aire que respiro. Amo mi alma, mi espíritu. Amo los seres con quienes comparto mi existencia.

Todo lo bueno, sano y feliz viene hacia mi y nace en mi.

Soy libre, soy feliz, soy afortunada.

Estoy bendecida.

jueves, marzo 11, 2010

Las preguntas básicas

¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Adónde voy? Y ahora... ¿para qué?

Cada cierto tiempo creo necesario detenerse y cuestionárselo. Aún cuando se viaje en un vaivén, o bien, porque se viaja en un vaivén.

Creo que la última pregunta es la que más me ha estado dando vueltas. ¿Por qué tomar determinado camino y no otro? Soy muy intuitiva, y ahora más que nunca estoy tratando de escuchar mi voz interior y preguntarme: ¿es por aquí por donde quiero ir? ¿no? ¿y por qué no? ¿Hacia dónde me está llevando la Vida? ¿O soy yo la que está caminando en esa dirección?

Incluso mi energía es diferente: antes de enfiestarme prefiero salir a tomar algo y conversar, o ver una película o leer un libro, o encuevarme. ¿Será un período transitorio como tantos otros o es que estoy cambiando mis gustos y necesidades?

Quiero dedicarme a escribir. Al menos tengo claro lo que quiero. Me encanta cuando las respuestas vienen claras y diáfanas. Cuando una sigue su voz interior todo fluye. "Lo que más quiero, llegará, sólo he de esperar".

lunes, marzo 08, 2010

Día Internacional de la Mujer

Un día no es suficiente para recordar siglos de lucha.

jueves, marzo 04, 2010

Creatividad

Las buenas ideas son como los mejores peces: tardan en picar, pero tarde o temprano, pican.

jueves, febrero 25, 2010

Por favor (Otro Cadáver Exquisito)

El tiempo no es más que una serie de ahoras desordenados...

A menudo se intenta...

No, necesito más luz, que volví a caer: cálido y frío,

vertiendo calor en suspiros.

-Lleváme de la mano esta vez,

imaginando que es aunque no exista.

Al volver a ver, claroscuro al fondo,

tomáme una foto, ¿sí?

¡Deseo almorzarme las ganas!

A tientas, descalzo,

y hasta el papel y el lápiz adquieren vida propia.

¿Cierro?

By Franklin y Cristibel

lunes, febrero 22, 2010

Admito que...

..deseo amar y sentirme amada. Despertar abrazada por las mañanas. Compartir momentos, besos, filosofías, sonrisas, sueños. Admito que disfruto de estar sola, pero que me hace falta compartir mi Vida con un cómplice.

martes, febrero 16, 2010

Conclusión acertada


Ante la divinización de lo femenino, me corresponde conciliarme con lo masculino.

miércoles, febrero 10, 2010

Y la Vida que te devuelve una sonrisa



No es la primera vez que lloro en el bus. Intenté detenerme, pero el dolor de cabeza me lo impidió. ¿El motivo? El de siempre: me angustia mu situación económica. Hace seis años me contrataron con el mismo salario que estoy ganando ahora. El costo de la Vida, claro está, no es el mismo. Entonces pude mantenerme sola. Ahora, aunque vivo con mis padres, el dinero nunca me alcanza. Cuando estoy a punto de salir de mis deudas, adquiero otras, para poder llegar al final de la quincena.

Traté de desviar mis pensamientos, cuando se subió al bus un muchacho con una sonrisa enorme, una boina y una guitarra. Rasgó las cuerdas desde el alma, cantó con el corazón. De nuevo lloré, fue inevitable. Pero también fue inevitable sonreír. Yo haciéndome líos y este tipo feliz de la Vida, con su guitarra y sus ganas y unas cuantas monedas en su bolsillo: las que pasó recogiendo después.

lunes, enero 25, 2010

Víctor: parte del aire

Brindo por un amigo
que siempre mantuvo en su rostro una sonrisa,
que le imprimió a sus pasos
elegancia y sentimiento.
Brindo por quien es ahora
parte del aire.

martes, enero 19, 2010

Cadáver exquisito

Entonces el mundo se apartó.

Que noches frías anidan en tus fosas.

Y sin embargo después

has mirado de reojo tu vaso vacío

y entonces se volvió y dijo:

Quisiera fundir fuego y mar.

Resultó un vaso lleno de vacío.

Y yo que duermo mal

visualizando el espacio sideral,

pero miro la ventana, lloro

y se me olvida.


By Chaz and Cristibel.

jueves, enero 14, 2010

Invocando vivos

Soy de los que creen que todo es energía. Y como todos estamos interconectados, es posible que ocurran cosas como las que me acontecen. No es nada nuevo para mi, sin embargo me sorprende la periodicidad con la que se ha dado...

Hubo una vez un ser humano que amé, adoré y deseé intensamente, y aunque con el tiempo nos separamos, bastaba pensar en él para que se comunicara conmigo. El tiempo pasa y cada quien sigue su camino y sólo el tiempo demostrará si aún hay señal en nuestras líneas de comunicación.

En fin, se trataba de alguien con quien tenía mucha conexión... Lo interesante es que últimamente me ocurre con otras personas en las que pienso (conciente o inconscientemente): aparecen. Lo valioso de esta experiencia es aprender a que no me tome de sorpresa, y en saber utilizarlo, para bien. En todo caso, mes a mes, mi cuenta telefónica disminuye, y mi deseo altruista de que los seres humanos lleguemos a comunicarnos telepáticamente, quizás no esté tan lejos...

lunes, enero 04, 2010

Presiento

Que este año se las trae... ¡y muy buenas!