lunes, enero 05, 2015

La Llorona



Hay amores que ni con todo el alcohol del mundo se olvidan...

El Ego es la aceituna verde que flota sobre el martini, el gusano que yace en el fondo de la botella del mezcal, el corcho que se niega a salir de la botella.

El Amor no debería doler así... Una debería aceptar, dejar ir, soltar y fluir... Pero no es tan fácil hacerlo como decirlo...

La Vida te hace repetir lecciones cuando no las has aprendido... Y eso va en ambas direcciones... No queda más que volver al origen, a las raíces, para retomar el camino y seguir.

Pero por un momento, tocar fondo es justo y necesario. Así como verse en el espejo.

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