viernes, octubre 28, 2005

Asalto no. 4

No era un día como cualquiera. Iba a recoger a mi pequeño al Kinder. Mi mamá llegaría también.

A la salida, era difícil distinguir entre tantos padres e hijos, pero finalmente apareció el mío, con su rubia cabellera, y una expresión de extrañeza al toparnos frente a frente: le costó reconocerme. El trabajo no me permitía dedicarle el tiempo suficiente, así es que era mi madre la que se encargaba de cuidarlo. Lo alcé y lo abracé con fuerza contra mi pecho.

Me acompañaban tres viejos amigos que querían conocerlo, entre ellos un hombre que amé... y que acababa de llegar al país. Mi amiga y su novio querían verlo también...

Recuerdo que pensé que querrían saber quién era el padre. Pero ni yo misma estaba segura. Traté de sacar cuentas con la edad de mi niño, pero nunca estuve segura... y me perdí en los números, hasta que ese momento se transformó en una persecusión que aún tengo confusa, y al momento siguiente ya había amanecido.

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4 comentarios:

akxi dijo...

cuantos candidatos p el padre existen???
será un deseo llamado por el subconsciente?
yo una vez soñe q estaba embarazada... fue extraño.

Cristibel dijo...

Bueno, recuerda que se trataba de un niño rubio...

Jaqui dijo...

Yo también soñé que estaba embarazada....ah no! si lo estuve...candidato de padre: bajo tierra y enterrado hace 4 años...candidata de madre: no mucha, pero orgullosa...
Saludos!

DiegoMe dijo...

Soñar con un hijo. Interesante... a mi nunca me ha pasado, tal vez no he tenido la madurez necesaria para pensar tanto en eso.
Me encantaria tener uno de fijo, y me muero de ganas por tener ese tipo de responsabilidades, y simplemente tratar de ser terriblemente feliz.
SALUDOS!