viernes, enero 09, 2009

Lento

Un año y tres meses de soltería. Cuando lo común es que una relación le majara los talones a la otra. Y bien, llega el momento en que hacen falta los besos, los abrazos (pero no los esporádicos, no de los que te encontrás en una esquina), amanecer junto a alguien que amás y que te ama. Pero resulta que una se acostumbra, a andar por aquí y por allá sin rendir cuentas, a inventarse cada día con espontaneidad total. Y eso no tendría que cambiar si compartís momentos con alguien. Aunque para algunos cambia, sí. Dejan de ver a sus amigos y no tienen tiempo ni para sí mismos. A mi me ha pasado.

Y entonces ahora me encuentro en medio. Quiero y no quiero. Y ante la contradicción, pues sólo me río de mi misma. Dejarme llevar siempre es la puerta que tomo en estos casos. Sólo que quiero hacerlo lento.

4 comentarios:

Franklin dijo...

Cierto, tiene su ingrediente triste, pero que rico encontrar esas pausas amorosa en la vida, que le den a uno tiempo para hacer gargaras y dormir la resaca de la anterior.

Salud por esos momentos

Ventolin dijo...

yo me acuerdo de cuando estuve en ese estado. me reia de mentiras, luego volvi a estar con ella con miedo y luego... luego me equivoque.

Helgawalkiria dijo...

Ya te comenté mi patética y triste historia. Pero de todo aprendemos los seres humanos en la vida, todo es un aprendizaje constante, de las buenas y malas experiencias,de los triunfos y los fracasos,del amor y de las sequías e impasses amorosos. Así que tomemos la vida por los cuernos y dejemonos llevar sin perder la fe y la sonrisa. Muy buen blog, felicidades por la escencia tan femenina que tiene!

Desvelo Producciones dijo...

A la soledad se le debe de sufrir como tal, no conviene abandonarla.