miércoles, diciembre 31, 2014

Chao 2014, Bienvenido 2015


2014: Año del Caballo. He leído y escuchado quejas de este año. Sin embargo, sea o no mi signo en el Horóscopo Chino (sé lo que están pensando...), ha sido un buen año, y definitivamente no puedo estar menos que agradecida.

Me trajo trabajo. Un trabajo que me gusta y en el que me siento cómoda. Cambié la radio por la tv, y el cambio no fue tan grave como lo supuse. Me adapté, creé y me superé. Tengo nuevos amigos y amigas, y nuevas oportunidades, como retomar mi tesis (¡ya era hora...!).

Mi mamá pudo ir a su país por un año entero: nunca habíamos estado separadas tanto tiempo. Fue muy importante para ella y para toda la familia, y una parte de ella está de vuelta...

Mi beba entró al Kinder... He de admitir que me costó mucho el cambio. Sigue y seguirá siendo mi bebé, aunque estoy consciente de que técnicamente a los 3 dejará de serlo (según la Organización Mundial de la Salud).

Sigo viviendo con mis padres, y mi meta sigue siendo independizarme... Un año más... pero trabajaré duro para que tengamos nuestro propio hogar y nuestro propio carro. Es tan importante tener un medio de transporte cuando se es mamá... Manejarme sola es muuuuuuuuuuuuuy diferente.

Termina el postparto para mi, y tras el encuentro con "mi propia sombra", como le llama la psicóloga argentina Laura Gutman, recién estoy viendo destellos de luz. Recuperarme como mujer es vital para mi, y estoy viviendo ese proceso.

Un año después, regreso a subirme a un escenario para bailar con mi grupo HILAL. Año de retomar proyectos, montar coreografías y crear...

El tango finalmente llegó a mi, y espero venga para quedarse. Igual el yoga.

El programa que produzco me permitió aprender mucho sobre cocina tradicional costarricense, cocina en general, salud y nutrición. Además me enseñó de lo importante que es el trabajo de equipo.

Los últimos meses arremetió un huracán (y no soy yo), y hay más motivos para sonreír.

Mi lección de Vida esta Navidad fue perdonar, y el perdón me liberó y con él liberé a mi hija de llevar esa carga. Aún me falta la más difícil de las luchas que vivo a diario, pero lo que no me mata me hace más fuerte.

Mi propósito de Vida está alineado con mi trabajo, y eso hace que todo tenga sentido. Sólo queda seguir. Gracias, gracias, gracias por este año, y por el que está por empezar, que también nos trae MUCHAS cosas buenas. Recordemos cambiar nuestra realidad a partir de los pensamientos y de nuestras acciones.

NAMASTÉ.


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