martes, abril 01, 2008

Entremés o Aunque la luz de tu habitación estuviera encendida

En tardes en las que abrazo mi soledad,
camino sin saber adónde.
Encuentro un lugar
donde antes estuvo desierto,
y antes de antes estuve de fiesta.
Me siento y sonrío:
luces bajas y música que invita al deseo...
Pienso: en momentos como éste
te hubiera llamado.
Incluso pensándote.
Pero resulta que disfruto
tanto de la música,
tanto de la media luz,
tanto de las mesas vacías,
como de mi ir y venir
detenido de pronto
en este espacio.
Y escucho:
"Nada...uoeoohh,
nada personal..."

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