Esto de continuar enferma y paralizar mis actividades, no me simpatiza... Me siento como relegada a la Torre de Marfil del Castillo. Y la Reina Madre muy feliz de tener a su hija bajo su cobijo. El Rey Padre ni para qué.
No esta de mas decir que extranio a mi Principe Azul, y detesto decirlo, pero ya hasta su cara se me esta borrando del recuerdo... Aborrezco tener que estar citandolo para que nos veamos y que me diga que mi Castillo le queda muy lejos. Ultimadamente si no le interesa que se busque otra Princesa de otro cuento y que jale con su corcel, pero bien lejos. Total ni se ve, ni se siente.
10 comentarios:
wow!
se me vino a la cabeza una Cenicienta con la Bestia...
ellos se entenderían porque ambos han sido rechazados por limpios y feos...
awwww!!! que se muera el princípe de la zapatilla él no sabe nada de nada!
dejate crecer unas colitas, para que te las agarre el principe azul y se suba...
( ;
hmmmm no quisiera meter carbon.. pero creo que el principe deberia atravesar la jungla de concreto para minimo hacerte ver que podes contar con el...
Pero en fin... como dice el refran.. "no hay gripe que dure cien años, ni cuerpo que la resista"
Sip, acuerdo con Cianuro, aunque la vida real dista mucho de los cuentos de hadas...
Fuerza princesa, que ya mejoraran las cosas....
Lo sé... es lo malo de ser una Princesa consentida.
Me dejaré crecer el cabello...
Y buscaré a quien contagiar para deshacerme de mi resfriado.
cris... te tengo una mala noticia... los principes azules no existen...
Cómo que no? Entonces mis libros de cuentos tampoco?
Así no más le vienen a matar las ilusiones a una, sin anestesia...
asi de lindo soy yo :) jaja
vaya vaya!! lo has dicho perfecto!
estefinde.. descansa descansa! :)
Publicar un comentario