Todos hemos llegado a sentir el vacío. Hay quienes lo evaden, lo guardan en una esquina e intentan simular que todo sigue igual. Allí está el problema: no todo sigue igual.
Igual, he bebido para olvidar. Igual me he drogado para detener el tiempo y el espacio. Igual le he subido el volumen a la música. Igual he gritado y he callado. Igual he tenido sexo por las mismas razones por las cuales he bebido, me he drogado, he silenciado el sonido ambiente, he gritado y he callado. Pero las lágrimas no lavan el vacío. No se lava, no se raspa, no se quita. Está, hasta que no lo evacuemos.
¿Cómo se evacúa un hueco negro en nuestro espacio?
Está en nosotros que la Vida tenga esa sal...
8 comentarios:
Muy interesante, también creo que está en nosotros enfrentar estas cosas.
¿como se soluciona eso? ¿será encontrando ese algo?
Hay que buscarlo.
Hay quienes se construyen su propio Dios.
Muy cierta la última frase
Saludos
Llenar el vacío con el algo... pero es q hasta La Nada era algo en La historia sin fin...
No puede ser cualquier nada, cualquier vacío ni cualquier algo... ahí creo yo, es donde el vacío se desvirtúa.
Saludos.
yo personalmente trato de llenarlo a punta de arte.
Es precisamente lo que me hace falta.
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