Y yo que me quedé suspendidadel borde de tus labios,
al calor de la noche
porque adentro no oscurece.
Y yo que no olvido caricias,
ni miradas,
ni palabras,
ni susurros,
ni gemidos.
Y yo que le añado magia
a esta danza de la realidad,
me quedo con la fotografía de tus dos ojos
entibiados en el tiempo.
1 comentario:
Qué bonita la silueta de esa bailarina
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