Hubo una vez un ser humano que amé, adoré y deseé intensamente, y aunque con el tiempo nos separamos, bastaba pensar en él para que se comunicara conmigo. El tiempo pasa y cada quien sigue su camino y sólo el tiempo demostrará si aún hay señal en nuestras líneas de comunicación.
En fin, se trataba de alguien con quien tenía mucha conexión... Lo interesante es que últimamente me ocurre con otras personas en las que pienso (conciente o inconscientemente): aparecen. Lo valioso de esta experiencia es aprender a que no me tome de sorpresa, y en saber utilizarlo, para bien. En todo caso, mes a mes, mi cuenta telefónica disminuye, y mi deseo altruista de que los seres humanos lleguemos a comunicarnos telepáticamente, quizás no esté tan lejos...
6 comentarios:
Qué divino.
Te creo...eso pasa.
De cierta manera me siento identificado con ese pensamiento... Aún hoy y después de varios años creo escucharla en lo profundo de mí...
:(
¿Por qué la cara de tristeza y el comentario suprimido? Sospechoso...
Duele... en ocaciones recordar duele...
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