Caminaba por la acera mientras mis caderas de pronto eran una enorme sandía, que agitaba su jugo al andar.
A mi lado pasó un moreno que olía a aceite de palma... Mientras, yo tomaba un helado batido de nieve de limón (me subí al autobús). Me senté al lado de una chica que olía a fruta.
Hacía mucho calor y empecé a sudar zumo de naranja.
Me bajé del autobús y de frente me topé con el vaho del horno abierto de la panadería. Caminaba por la Avenida Central y los músicos tocaban y cantaban con sus viejos instrumentos:
"Que se quede el infinito sin estrellas
o que pierda el ancho mar su inmensidad..."
Me quedé con la imagen de unos ojos que más bien eran cases partidos. Me subí al otro autobús, y me senté a su lado: dormía.
Largo viaje para tanto calor. Mordería tu carne de mango, pero en ésta me bajo....
- Con permiso.
La humedad hizo que empezara a llover.
9 comentarios:
Jeje, este si estuvo bueno... muy original para mí gusto.
Un hombre también hubiera incluido papayas y melones... queeeee riiiicos mmmmm!!! ;)
creo que el bus tenía forma de piña :P
en mi cuarto huele rico!! y se impregna en mi!! y huele feliz!... mmm bueno olerlo me hace sonreir
que viajes! mas bueno cristibel, y luego llovio! con este calor y llueve, dias raros...
dias de cambio...
te faltó un corazón de melón y un beso de fresa!
un beso sabor a hall de mora!!...recuerdos... :(
:) feliz feliz
"Me tiraste un limón y tan amargo
con una mano rápida y tan pura
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura, sin embargo."
M.H.
Un desfile de frutas con ganas de ser ensalada... Buena imaginación!
Mmmmm.... ya me dieron ganas de comer fruticas!!!
Me esperaré al viernes :P
SALUDOS!!
Describio mi trip sabatino!!!
comer jamás será igual :D:D
Publicar un comentario