lunes, octubre 26, 2015
37
Este Año no voy a escribir lo que me propongo, lo sé, lo tengo presente en mi corazón y trabajo por ello todos los días.
Eso sí, daré las gracias, por un año más de aventuras, experiencias, aprendizajes y momentos compartidos.
Este Año retomé la tesis, un proyecto que he abandonado una y otra vez. Tiempo de cerrar ciclos. Este Año mi hija entró al mejor centro educativo en el que puede estar. Este Año finalizo un ciclo laboral y empiezo otro. No estoy ansiosa, ni tengo miedo, tengo la tranquilidad y la certeza de que todo saldrá bien y de que otras puertas se abrirán.
Elegí una y otra vez al hombre equivocado, y me di cuenta de que aún tengo cicatrices por sanar, así que, con la disciplina que algunos tienen para el gimnasio, me he dedicado a fortalecer mi corazón.
Formo parte de maravillosos círculos de mujeres en los que sanamos en conjunto, nos empoderamos y aprendemos unas de otras. Es una de las cosas que me fortalece más.
El yoga ha vuelto a mi y yo a él, y me ha hecho bien tanto al cuerpo como al alma.
Recibí dos regalos perfectos en mi cumpleaños: un libro para manejar mis finanzas y reprogramarme y unos audífonos. Al primero le estoy abriendo mi mente y mi corazón. El segundo es para no escuchar lo que no es necesario escuchar. Es una forma de ponerme esa piel de foca que me protege. Tomo lo bueno que la Vida me da, lo demás lo dejo ir.
Este Año me tocó pasar el día de mi cumpleaños en cama, cuidándome, curándome. A veces es necesario tomar una pausa, y el cuerpo te pide detenerte y meditar.
Doy gracias por el Aquí y el Ahora, y por todo lo que está por venir. Recibo en mi Vida el Amor, la Paz, la Confianza, la Abundancia y la Prosperidad. Y pido tener las herramientas para acercarme más a la misión que elegí para aportar al Universo.
martes, octubre 13, 2015
Partida
Mi alma estaría en su momento más oscuro. Mi mente no recuerda por qué lo elegí. Lo que sí recuerdo es cuando era una niña pequeña y lo adoraba, me adoraba. Era mi héroe, mi ídolo, mi salvador, mi amigo, mi compañero.
Me encantaba ir con mi mamá a visitarlo a su trabajo. Me sentía muy orgullosa de él y de lo que hacía, aunque no entendiera muy bien qué era exactamente lo que hacía. Ibamos juntos al estadio, aunque no compartíamos la afición por el mismo equipo. Paseábamos y viajábamos mucho, tanto fuera como dentro del país. Por él conocí muchos parques nacionales. Lo esperaba ansiosa cuando regresaba del trabajo, tanto para verlo y abrazarlo, como para darle las quejas de las cosas feas que me había dicho mi mamá. Le escondía los cigarros, para que no fumara más. Hoy tiene 56 años de fumar.
Cuando tenía 11 años, me dijo que en el colegio no podría tener novio, y que si tenía novio en la Universidad, él tendría que pagármela. De todas formas, en mi colegio de sólo mujeres no tenía muchas posibilidades de conocer chicos. Aunque los del Salesiano nos esperaban a la salida, mi papá siempre me recogía. No salía sino con mis amigas, a estudiar o a comer en un restaurante de comidas rápidas.
Dejó de ser mi cómplice, para pasar a ser el tirano, el de las órdenes, las reglas, las restricciones. Mi espíritu libre se agotó. Eso, y que no mencioné que mis padres me pegaban cada vez que algo no les parecía bien. Olvidé contar que, siendo niña, no todo era color de rosa. Obedecía, pero difícilmente me quedaba callada. Mi papá me recetaba con tabasco cada vez que contestaba. Desde entonces odio el chile picante.
El punto es que un día, teniendo 18, alisté mi bulto para ir al gimnasio, y un bolso extra con ropa. Dije que esa noche me quedaría a dormir con mi abuelita... y no volví más. Hablé con mi abuelita, y ella me acogió en su casa con los brazos abiertos. Entonces y sólo entonces pude ser yo. Estaba en la Universidad y era un Universo muy distinto al del colegio. Entonces pude ser libre. Liberarme de las reglas. Sin embargo fui responsable y terminé una carrera. Con mi trabajo en el grupo de teatro me pagué la Universidad sola. El tiempo pasó... al no encontrar trabajo en mi área, me fui a vivir a Guanacaste, regresé a los 7 meses, no duré ni tres meses con mis papás cuando ya estaba viviendo sola, en mi propio apartamento. Sin embargo, un año después, me quedé sin trabajo, y sentí miedo. Entonces mi papá me abrió las puertas de su casa y yo acepté.
En ese momento, mi abuelita estaba agonizando, y fue un buen momento para volver. Todos nos necesitábamos. El tiempo pasó y no llegué a tener un trabajo con el que pudiera mantenerme sola como antes. Dejó de ser agradable estar en la casa de mis padres. Hubo un año en el que me deprimí al punto de no desear vivir. Pero la Vida misma me mostró lo bella que es enseñándome una pajarita con sus polluelos. Seguí, hasta que un día se cumplió mi sueño de ser madre y eso empeoró las cosas. Él se fue de la casa cuando se enteró. Regresó en mi octavo mes de embarazo sólo para echarme de su casa. Afortunadamente yo ya tenía todo planeado para mi labor de parto y nunca faltan ángeles que te acogen.
Regresar a esa casa, con Ámbar de una semana de nacida, era un asunto de total incertidumbre. No sabía lo que nos esperaba. Y él tardó en alzarla y en enamorarse de ella, pero lo hizo, a su manera, no sin dejar a un lado las agresiones hacia mi y más tarde hacia ella. Mi Vida ahora es un infierno. Estoy a unas semanas de quedarme sin trabajo porque finaliza mi contrato y aún no sé qué haré. Cuando estoy ahí no tengo ganas de estar ahí, así que me aletargo. Duermo más, me la paso viendo películas con mi hija, no juego con ella, no me dan ganas de cenar. Es una Vida perra, y no entiendo por qué la elegí. Todo lo que deseo es salir de ahí, y ofrecerle a mi hija un hogar donde reinen el Amor, la Paz y la Armonía, la Abundancia y la Prosperidad. Quiero disfrutar de estar en nuestra casa, nuestro espacio, nuestro lugar. Quiero que ella tenga su propio cuarto. Un lugar donde pueda jugar tranquila y soñar, como yo soñé alguna vez siendo niña. Pero sin golpes, sin gritos, sin insultos. Lo merecemos, y pronto.
Me encantaba ir con mi mamá a visitarlo a su trabajo. Me sentía muy orgullosa de él y de lo que hacía, aunque no entendiera muy bien qué era exactamente lo que hacía. Ibamos juntos al estadio, aunque no compartíamos la afición por el mismo equipo. Paseábamos y viajábamos mucho, tanto fuera como dentro del país. Por él conocí muchos parques nacionales. Lo esperaba ansiosa cuando regresaba del trabajo, tanto para verlo y abrazarlo, como para darle las quejas de las cosas feas que me había dicho mi mamá. Le escondía los cigarros, para que no fumara más. Hoy tiene 56 años de fumar.
Cuando tenía 11 años, me dijo que en el colegio no podría tener novio, y que si tenía novio en la Universidad, él tendría que pagármela. De todas formas, en mi colegio de sólo mujeres no tenía muchas posibilidades de conocer chicos. Aunque los del Salesiano nos esperaban a la salida, mi papá siempre me recogía. No salía sino con mis amigas, a estudiar o a comer en un restaurante de comidas rápidas.
Dejó de ser mi cómplice, para pasar a ser el tirano, el de las órdenes, las reglas, las restricciones. Mi espíritu libre se agotó. Eso, y que no mencioné que mis padres me pegaban cada vez que algo no les parecía bien. Olvidé contar que, siendo niña, no todo era color de rosa. Obedecía, pero difícilmente me quedaba callada. Mi papá me recetaba con tabasco cada vez que contestaba. Desde entonces odio el chile picante.
El punto es que un día, teniendo 18, alisté mi bulto para ir al gimnasio, y un bolso extra con ropa. Dije que esa noche me quedaría a dormir con mi abuelita... y no volví más. Hablé con mi abuelita, y ella me acogió en su casa con los brazos abiertos. Entonces y sólo entonces pude ser yo. Estaba en la Universidad y era un Universo muy distinto al del colegio. Entonces pude ser libre. Liberarme de las reglas. Sin embargo fui responsable y terminé una carrera. Con mi trabajo en el grupo de teatro me pagué la Universidad sola. El tiempo pasó... al no encontrar trabajo en mi área, me fui a vivir a Guanacaste, regresé a los 7 meses, no duré ni tres meses con mis papás cuando ya estaba viviendo sola, en mi propio apartamento. Sin embargo, un año después, me quedé sin trabajo, y sentí miedo. Entonces mi papá me abrió las puertas de su casa y yo acepté.
En ese momento, mi abuelita estaba agonizando, y fue un buen momento para volver. Todos nos necesitábamos. El tiempo pasó y no llegué a tener un trabajo con el que pudiera mantenerme sola como antes. Dejó de ser agradable estar en la casa de mis padres. Hubo un año en el que me deprimí al punto de no desear vivir. Pero la Vida misma me mostró lo bella que es enseñándome una pajarita con sus polluelos. Seguí, hasta que un día se cumplió mi sueño de ser madre y eso empeoró las cosas. Él se fue de la casa cuando se enteró. Regresó en mi octavo mes de embarazo sólo para echarme de su casa. Afortunadamente yo ya tenía todo planeado para mi labor de parto y nunca faltan ángeles que te acogen.
Regresar a esa casa, con Ámbar de una semana de nacida, era un asunto de total incertidumbre. No sabía lo que nos esperaba. Y él tardó en alzarla y en enamorarse de ella, pero lo hizo, a su manera, no sin dejar a un lado las agresiones hacia mi y más tarde hacia ella. Mi Vida ahora es un infierno. Estoy a unas semanas de quedarme sin trabajo porque finaliza mi contrato y aún no sé qué haré. Cuando estoy ahí no tengo ganas de estar ahí, así que me aletargo. Duermo más, me la paso viendo películas con mi hija, no juego con ella, no me dan ganas de cenar. Es una Vida perra, y no entiendo por qué la elegí. Todo lo que deseo es salir de ahí, y ofrecerle a mi hija un hogar donde reinen el Amor, la Paz y la Armonía, la Abundancia y la Prosperidad. Quiero disfrutar de estar en nuestra casa, nuestro espacio, nuestro lugar. Quiero que ella tenga su propio cuarto. Un lugar donde pueda jugar tranquila y soñar, como yo soñé alguna vez siendo niña. Pero sin golpes, sin gritos, sin insultos. Lo merecemos, y pronto.
miércoles, septiembre 30, 2015
Apuesta
- Apostaría lo que fuera a que no te gusta esta canción.
- Apostaste a ganar.
Aposté con desinterés cuando decidí abrir de nuevo la aplicación en las que unos se juntan, otros se calientan y cuentan que algunos hasta se emparejan.
No te diste cuenta de la forma en la que te brillaron los ojos cuando me viste. No hace falta que respondás mis mensajes. Yo te vi las pupilas dilatadas.
No importa que no hayamos cogido la primera noche. Yo ya tuve un sueño lúcido al respecto.
Me satisface imaginar que una foto mía, una canción o una frase cualquiera provoquen una sonrisa. O mucho más que eso: el placer que podás darte mientras yo te lo llegue a dar.
Mi Vida, por muy caótica que resulte, encuentra un breve descanso en una de estas conversaciones virtuales, o en un "gracias por esta salida".
Brindo por jugar al deseo, que la Vida no es sueño, es un juego que apostamos a ganar, perdemos unas cuantas veces, crecemos todas, y por tanto ganamos a cada instante.
- Apostaste a ganar.
Aposté con desinterés cuando decidí abrir de nuevo la aplicación en las que unos se juntan, otros se calientan y cuentan que algunos hasta se emparejan.
No te diste cuenta de la forma en la que te brillaron los ojos cuando me viste. No hace falta que respondás mis mensajes. Yo te vi las pupilas dilatadas.
No importa que no hayamos cogido la primera noche. Yo ya tuve un sueño lúcido al respecto.
Me satisface imaginar que una foto mía, una canción o una frase cualquiera provoquen una sonrisa. O mucho más que eso: el placer que podás darte mientras yo te lo llegue a dar.
Mi Vida, por muy caótica que resulte, encuentra un breve descanso en una de estas conversaciones virtuales, o en un "gracias por esta salida".
Brindo por jugar al deseo, que la Vida no es sueño, es un juego que apostamos a ganar, perdemos unas cuantas veces, crecemos todas, y por tanto ganamos a cada instante.
martes, julio 28, 2015
Verbo
Creer... para abrir tu corazón tenés que creer. Dejar caer tus viejos patrones... Mirame a los ojos y perdete en el agua de mis pupilas: creé.
Soñar... para dejarte llevar tenés que soñar. Soñar nos mantiene vivos. Los sueños son la magia que envuelve lo cotidiano. Soñá, con los ojos abiertos.
Sentir... para dejar de pensar tenés que sentir. Dejá a tu corazón hablarte, muy por debajo del ego y de los miedos. Sentite, sentime.
Confiar... para soltar tenés que confiar. Mis brazos están abiertos. No sos un ciego dando tumbos. Juntos abriremos los ojos hacia adentro. Confiá en mi.
Fluir... para fluir hay que ser uno con la Vida. Imaginate que sos una ola, que viene y va. Dejate caer, dejate llevar. Fluyamos.
Soltar... para soltar hay que deshacerse de todo aquello que no nos pertenece. Aprendamos a volar como viaja el viento. Soltate, soltame, soltémonos.
Escuchá tu corazón... para realizar el viaje, hay que ir hacia adentro. Silenciar los pensamientos, y abrir el corazón. Dejá que el tuyo lata, dejá que sintonicemos nuestros latires al unísono.
Soñar... para dejarte llevar tenés que soñar. Soñar nos mantiene vivos. Los sueños son la magia que envuelve lo cotidiano. Soñá, con los ojos abiertos.
Sentir... para dejar de pensar tenés que sentir. Dejá a tu corazón hablarte, muy por debajo del ego y de los miedos. Sentite, sentime.
Confiar... para soltar tenés que confiar. Mis brazos están abiertos. No sos un ciego dando tumbos. Juntos abriremos los ojos hacia adentro. Confiá en mi.
Fluir... para fluir hay que ser uno con la Vida. Imaginate que sos una ola, que viene y va. Dejate caer, dejate llevar. Fluyamos.
Soltar... para soltar hay que deshacerse de todo aquello que no nos pertenece. Aprendamos a volar como viaja el viento. Soltate, soltame, soltémonos.
Escuchá tu corazón... para realizar el viaje, hay que ir hacia adentro. Silenciar los pensamientos, y abrir el corazón. Dejá que el tuyo lata, dejá que sintonicemos nuestros latires al unísono.
martes, junio 30, 2015
Yo, Mujer. Nosotras, Diosas.
Una deja de ser "la misma de siempre" cuando adquiere conciencia de sí misma como una diosa. Hay algo que permanecía dormido en el interior, que despierta. Entonces la percepción de una misma y de una en el mundo, cambia. Para llegar a este punto, se necesita madurez. Y para llegar a la madurez, hay que crecer. Crecer suele doler, porque hay mucho que dejar atrás para que cada experiencia represente un aprendizaje.
La doncella queda atrás. Hay un despertar de la magia, una conexión profunda con las ancestras, e incluso con la Abuela en la que una se convertirá. Hay que tener cuidado con este nuevo conocimiento: hay que saberlo utilizar, y saberlo encausar. Mi ejercicio favorito ha sido el de escuchar mi corazón, mi intuición. Recientemente me dijeron: escuchá tu útero. Y es que es en nuestro útero donde se genera toda la fuerza que tenemos. Nuestra fuerza... y nuestra sabiduría.
Y aunque es un proceso interior, compartir este proceso con otras mujeres es sumamente enriquecedor. Contando la historia de cada una, se despiertan las fibras más profundas. Lo que a una le nace, a otra la sana. Lo que una descubre, a la otra le hace bien. Es como crear juntas un enorme tejido. Y siendo así, es una forma de volver atrás, al tiempo en el que las mujeres se reunían a conversar, cantar, bailar, hablar, y compartir... también sus silencios.
Sueño despierta con la imagen de cada mujer, lo que hemos avanzado en este tiempo. Definitivamente no somos las mismas. Yo no me siento la misma. Me siento mágica, y por tanto, más empoderada. Me amo y me valoro así. Y estoy lista para volar.
La doncella queda atrás. Hay un despertar de la magia, una conexión profunda con las ancestras, e incluso con la Abuela en la que una se convertirá. Hay que tener cuidado con este nuevo conocimiento: hay que saberlo utilizar, y saberlo encausar. Mi ejercicio favorito ha sido el de escuchar mi corazón, mi intuición. Recientemente me dijeron: escuchá tu útero. Y es que es en nuestro útero donde se genera toda la fuerza que tenemos. Nuestra fuerza... y nuestra sabiduría.
Y aunque es un proceso interior, compartir este proceso con otras mujeres es sumamente enriquecedor. Contando la historia de cada una, se despiertan las fibras más profundas. Lo que a una le nace, a otra la sana. Lo que una descubre, a la otra le hace bien. Es como crear juntas un enorme tejido. Y siendo así, es una forma de volver atrás, al tiempo en el que las mujeres se reunían a conversar, cantar, bailar, hablar, y compartir... también sus silencios.
Sueño despierta con la imagen de cada mujer, lo que hemos avanzado en este tiempo. Definitivamente no somos las mismas. Yo no me siento la misma. Me siento mágica, y por tanto, más empoderada. Me amo y me valoro así. Y estoy lista para volar.
miércoles, junio 03, 2015
La búsqueda
"Nacemos para amar. Y para ser amados. El amor no es un capricho ni un lujo."
Ibone Olza
Meditando, me preguntaba si he buscado el Amor en las personas equivocadas. ¿Seré yo la que está equivocada? En esa búsqueda, me he encontrado de frente con heridas que aún no han sanado. Entonces me he emprendido en la tarea de sanar. Escribir, es una forma para mi, de sanar, de poner las cosas en perspectiva.
La semana pasada la Vida me puso frente a los ojos una escena de mi Vida sobre un escenario. Sentí tanto enojo como si la estuviera reviviendo. Una herida más que sanar.
Ayer me decían que soy un gusto adquirido. Que soy compleja. Sé que no soy simple, y me gusto así. Siempre he mostrado una imagen, y llegan a ser mis amigos, amigas o mis amantes aquellos que no se quedan con la primera imagen. Sin embargo, ¿no me estaré perdiendo la oportunidad de conocer gente? Ayer me plantearon este cuestionamiento. ¿Por qué esperar a que los demás se den la tarea de conocerme?
Tengo muchos personajes: la seductora, la bruja, la drama queen... Me disfrazo de cada una y me divierto jugando con ellas, acentuándolas, probando, alternándolas... Pero en el camino, ¿no me confundiré yo misma? Como el Acertijo...
Estar sola... No es un estado de los últimos años. Hace muchos años que estoy sola, aún habiendo tenido relaciones cortas... ¿Por qué soy capaz de seducir pero no de mantener una relación? ¿Y por qué ahora no tengo la misma capacidad de seducir? Me pongo tan ansiosa que después entiendo por qué uno u otro se echan para atrás. Antes era más fácil, más efectivo. ¿Tiene que ver el hecho de que soy madre? ¿Eso les asusta? Y si les asusta, ¿por qué?
¿Cuánto tiempo debe pasar para sanar mis heridas? ¿Conoceré realmente a alguien que quiera compartir su Vida conmigo? ¿Lo podré reconocer o lo dejaré ir? ¿Lo espantaré?
Muchas preguntas cuyas respuestas sólo las dará el tiempo. ¿O no?
jueves, marzo 12, 2015
No más
No más entregar mi corazón a quien no lo merece.
No más abrir las puertas del alma a quien no sabe valorarme.
La Vida me dio una bofetada:
me expuse demasiado.
Su perfume aún estaba en mi tras el último abrazo,
cuando me tocó enfrentar la realidad de frente.
Duele, duele ver cómo me expuse a una situación sin salida.
Me siento como si fuera la única sobreviviente de un bosque en llamas.
Estoy sola, en medio de las cenizas.
Y él... él siempre estará acompañado.
Compraron su corazón.
El mío no tiene precio.
No más abrir las puertas del alma a quien no sabe valorarme.
La Vida me dio una bofetada:
me expuse demasiado.
Su perfume aún estaba en mi tras el último abrazo,
cuando me tocó enfrentar la realidad de frente.
Duele, duele ver cómo me expuse a una situación sin salida.
Me siento como si fuera la única sobreviviente de un bosque en llamas.
Estoy sola, en medio de las cenizas.
Y él... él siempre estará acompañado.
Compraron su corazón.
El mío no tiene precio.
miércoles, marzo 11, 2015
Pasiones
"Que nuestras pasiones sean devoradoras, pero que tengamos tanta hambre de vivir que devoremos las pasiones devoradoras", Salvador Dalí
martes, marzo 10, 2015
Al Amor que viene y que va
Fue un juego de miradas... no más que eso... Ella se entretuvo un buen tiempo con el flirteo. Él se detuvo a investigar quién era ella.
Un día se encontraron en el mismo autobús. Fue la primera vez que hablaron, más allá de un "hola". Mucho más cerca de lo que habían estado jamás. Sintiendo uno el aliento del otro. Hablando de temas de los que no hablarían con cualquiera...
Entonces ella hizo lo mismo... investigó... Y se dio cuenta de que él no pasaría del plano platónico. Esto porque rompía la única de sus reglas... Y justo cuando ella acababa de enterarse, él le propuso visitarla una noche, lo cual era técnicamente imposible, porque ella no vivía sola como para recibirlo con el pecho abierto... pasando por alto su regla número 1... Entonces él la llamó... Esa llamada hizo que las estrellas hirvieran, y la Luna se asomó para ver qué era aquel escándalo. No dejaron nada a la imaginación. Sus voces se convirtieron en gemidos, sus gemidos en inhalaciones y exhalaciones... Aquella conversación despertaría una y otra vez sus fantasías...
Pasó el tiempo, y para ella, él se convirtió en una obsesión. Tuvo que luchar mucho para sacárselo de la mente. Trató de sustituir la fantasía... y sólo lo lograba temporalmente... Era tanto y tan fuerte, que tenía clavados sus grandes ojos en su piel, y ardía con sólo pensarlo... Llegó uno, otro, y otro... y ninguno lograba satisfacer la sed que ella tenía de sus carnosos labios.
Luego vinieron las conversaciones... en cada diálogo se conocían más profundamente... Y en cada encuentro, ella trataba de guardar sus pensamientos, sus deseos de saltarle encima como una fiera salvaje, de revolcarse con él entre las hojas secas de los árboles como sus antepasados mamíferos.
Llegó una noche en la que lo tuvo tan cerca de su alma y su cuerpo, que después de bailar cuerpo a cuerpo, con los ojos cerrados, logró darle un beso: suave, dulce, breve... con tan mala suerte que el taxi en el que viajaban brincaba como uno de esos buses que no deberían pasar RITEVE.
Pasó una vuelta al Sol... y ella se propuso terminar un ciclo. Año Nuevo, Vida nueva, como dicta el cliché. Aparentemente todo empezó bien, pero bastó una conversación para que ella sintiera como le temblaban las piernas, y... se le aguaron los ojos. Empezaron a conectarse más, y más... y los jueves se volvieron un hábito adquirido. Hablaban de sus niños, de sus familias, de ellos mismos...
Una vez, sin planearlo, ella desnudó su alma, y se sintió tan vulnerable, tan expuesta, que no sabía de dónde habían salido sus palabras. Él le dijo: confiá en mi. Ella tuvo que detenerse para digerir lo que había dicho.
Una y otra vez estuvieron sus cuerpos muy cerca de arder juntos. Una y otra vez, una u otro cancelaron la cita. Se encontraron en un chat y él le dijo: quizás algún día en otra Vida fui tuyo, quizás algún día en otra Vida, seré tuyo. Ella le dijo: Si tiene que ser, será. Si no, no. No lo sabemos. No soy Penélope en esta historia, soy Ulises. Aunque... tengo un poco de los dos.
Un día se encontraron en el mismo autobús. Fue la primera vez que hablaron, más allá de un "hola". Mucho más cerca de lo que habían estado jamás. Sintiendo uno el aliento del otro. Hablando de temas de los que no hablarían con cualquiera...
Entonces ella hizo lo mismo... investigó... Y se dio cuenta de que él no pasaría del plano platónico. Esto porque rompía la única de sus reglas... Y justo cuando ella acababa de enterarse, él le propuso visitarla una noche, lo cual era técnicamente imposible, porque ella no vivía sola como para recibirlo con el pecho abierto... pasando por alto su regla número 1... Entonces él la llamó... Esa llamada hizo que las estrellas hirvieran, y la Luna se asomó para ver qué era aquel escándalo. No dejaron nada a la imaginación. Sus voces se convirtieron en gemidos, sus gemidos en inhalaciones y exhalaciones... Aquella conversación despertaría una y otra vez sus fantasías...
Pasó el tiempo, y para ella, él se convirtió en una obsesión. Tuvo que luchar mucho para sacárselo de la mente. Trató de sustituir la fantasía... y sólo lo lograba temporalmente... Era tanto y tan fuerte, que tenía clavados sus grandes ojos en su piel, y ardía con sólo pensarlo... Llegó uno, otro, y otro... y ninguno lograba satisfacer la sed que ella tenía de sus carnosos labios.
Luego vinieron las conversaciones... en cada diálogo se conocían más profundamente... Y en cada encuentro, ella trataba de guardar sus pensamientos, sus deseos de saltarle encima como una fiera salvaje, de revolcarse con él entre las hojas secas de los árboles como sus antepasados mamíferos.
Llegó una noche en la que lo tuvo tan cerca de su alma y su cuerpo, que después de bailar cuerpo a cuerpo, con los ojos cerrados, logró darle un beso: suave, dulce, breve... con tan mala suerte que el taxi en el que viajaban brincaba como uno de esos buses que no deberían pasar RITEVE.
Pasó una vuelta al Sol... y ella se propuso terminar un ciclo. Año Nuevo, Vida nueva, como dicta el cliché. Aparentemente todo empezó bien, pero bastó una conversación para que ella sintiera como le temblaban las piernas, y... se le aguaron los ojos. Empezaron a conectarse más, y más... y los jueves se volvieron un hábito adquirido. Hablaban de sus niños, de sus familias, de ellos mismos...
Una vez, sin planearlo, ella desnudó su alma, y se sintió tan vulnerable, tan expuesta, que no sabía de dónde habían salido sus palabras. Él le dijo: confiá en mi. Ella tuvo que detenerse para digerir lo que había dicho.
Una y otra vez estuvieron sus cuerpos muy cerca de arder juntos. Una y otra vez, una u otro cancelaron la cita. Se encontraron en un chat y él le dijo: quizás algún día en otra Vida fui tuyo, quizás algún día en otra Vida, seré tuyo. Ella le dijo: Si tiene que ser, será. Si no, no. No lo sabemos. No soy Penélope en esta historia, soy Ulises. Aunque... tengo un poco de los dos.
lunes, febrero 09, 2015
La vagina dentada
"Los relatos de mujeres fantásticas con vaginas dentadas en el México prehispánico están vigentes en algunos pueblos vivos, como entre los zoques de Chiapas. La explicación que dieron los zoques a la erupción del volcán Chichonal en 1982 fue que la Piøwachuwø, una sirena que seducía a los hombres y los castraba por tener la vagina dentada, y que vivía en la laguna al interior del volcán, se movió por dentro de la tierra y cambió su morada al Tacaná, el otro volcán activo de Chiapas, ubicado a cientos de kilómetros del territorio zoque." Tomado de Wikipedia
Me temen porque dicen que tengo dientes.
Me desean porque dicen que tengo dientes.
Me temen porque no me conocen.
Me aman porque me conocen.
Aparezco en tus sueños mojados,
y en tus peores pesadillas.
Si sos valiente, lográs entrar.
Si sos aún más valiente, llegarás a mi corazón.
Si sos todavía más valiente,
un guerrero, como yo misma,
te quedarás.
jueves, enero 29, 2015
17 cosas que quiero hacer mientras viva
Hace unos años había hecho esta lista por iniciativa propia. Esa vez fueron 100 cosas. Como parte del evento de FB "Soy Feliz 2015: Más felicidad en seis semanas", voy de nuevo con la lista. Va a ser interesante compararla con mi lista anterior. Estoy segura de que han cambiado mis prioridades. Voy ahí:
1. Compartir mi Vida con un compañero, permitir que el Amor permanezca, crezca, evolucione y fructifique.
2. Volver al Mar, vivir frente al Mar. Tener mi casa propia frente al Mar. Despertar cada mañana con el sonido del vaivén de las olas y el olor de la brisa marina. Hacer el amor bajo las estrellas y la Luna que iluminan el Mar por las noches... Ver a mi hija correr feliz por la arena.
3. Tener una casa en el Área Metropolitana. Me gusta el Este, me gusta vivir en el Este. El punto es que es necesario tener un punto de referencia en la GAM para poder trabajar en cosas que me gustan y por las que es importante estar cerca de SJ. Cuando pueda y quiera me escaparé al Mar.
4. Y bueno, para viajar de una casa a la otra, necesitaré un carro, para tener la libertad de moverme de un lado a otro, sin depender del carro de nadie. Libertad y empoderamiento al volante. Sacar la licencia: tarea pendiente.
5. Viajar, viajar mucho... Conocer nuevos países, culturas, olores, sabores, museos, gente... Ojalá documentar estos viajes... Ojalá produciendo un programa... o dos.
6. Ser buzo. El Mar es para mi el lugar al que siento que pertenezco. Sumergirme en sus profundidades y sentirme una sirena... Ver los colores iridescentes de los peces y redescubrir las criaturas marinas me parece... fascinante.
7. Escribir un libro... No uno... Muchos... Publicarlos y vivir de eso, y vivir bien y feliz. Holgadamente. Comunicar es mi verbo.
8. Viajar a menudo a Bolivia. Es mi otro país... mis raíces me jalan. La sangre me llama. Tengo claro que mi misión está en Costa Rica, pero deseo que Bolivia sea un destino frecuente.
9. Viajar a Nápoles, conocer Italia de extremo a extremo. Investigar sobre mi familia. Saber de dónde vienen los Badani. Me identifico mucho con esta cultura, y es porque también la llevo impresa en mi ADN.
10. Saber, conocer, investigar más sobre el origen de mi padre. Lo que calló mi abuela, lo que nunca quiso contar, fuera cual fuera la razón. Sé que la necesidad de saber no es sólo mía...
11. Volar en un parapente. Sé que soy capaz de volar, y no sólo tengo alas.
12. Desarrollar más mi telepatía, mi capacidad de teletransportación, desdoblarme en astral... trabajarme espiritual y psíquicamente.
13. Sanar la relación con mis padres. Sobre todo con mi padre.
14. Dejar ser a mi hija. Ella es un espíritu libre. Guiarla para que sea una buena líder, pero sin intervenir demasiado, sin coartarla, sin limitarla.
15. Volver a pintar. Soy arte en todas sus expresiones, y disfruto todas y cada una de sus manifestaciones.
16. Volver a actuar en un escenario.
17. Nunca, bajo ninguna circunstancia, dejar de bailar.
1. Compartir mi Vida con un compañero, permitir que el Amor permanezca, crezca, evolucione y fructifique.
2. Volver al Mar, vivir frente al Mar. Tener mi casa propia frente al Mar. Despertar cada mañana con el sonido del vaivén de las olas y el olor de la brisa marina. Hacer el amor bajo las estrellas y la Luna que iluminan el Mar por las noches... Ver a mi hija correr feliz por la arena.
3. Tener una casa en el Área Metropolitana. Me gusta el Este, me gusta vivir en el Este. El punto es que es necesario tener un punto de referencia en la GAM para poder trabajar en cosas que me gustan y por las que es importante estar cerca de SJ. Cuando pueda y quiera me escaparé al Mar.
4. Y bueno, para viajar de una casa a la otra, necesitaré un carro, para tener la libertad de moverme de un lado a otro, sin depender del carro de nadie. Libertad y empoderamiento al volante. Sacar la licencia: tarea pendiente.
5. Viajar, viajar mucho... Conocer nuevos países, culturas, olores, sabores, museos, gente... Ojalá documentar estos viajes... Ojalá produciendo un programa... o dos.
6. Ser buzo. El Mar es para mi el lugar al que siento que pertenezco. Sumergirme en sus profundidades y sentirme una sirena... Ver los colores iridescentes de los peces y redescubrir las criaturas marinas me parece... fascinante.
7. Escribir un libro... No uno... Muchos... Publicarlos y vivir de eso, y vivir bien y feliz. Holgadamente. Comunicar es mi verbo.
8. Viajar a menudo a Bolivia. Es mi otro país... mis raíces me jalan. La sangre me llama. Tengo claro que mi misión está en Costa Rica, pero deseo que Bolivia sea un destino frecuente.
9. Viajar a Nápoles, conocer Italia de extremo a extremo. Investigar sobre mi familia. Saber de dónde vienen los Badani. Me identifico mucho con esta cultura, y es porque también la llevo impresa en mi ADN.
10. Saber, conocer, investigar más sobre el origen de mi padre. Lo que calló mi abuela, lo que nunca quiso contar, fuera cual fuera la razón. Sé que la necesidad de saber no es sólo mía...
11. Volar en un parapente. Sé que soy capaz de volar, y no sólo tengo alas.
12. Desarrollar más mi telepatía, mi capacidad de teletransportación, desdoblarme en astral... trabajarme espiritual y psíquicamente.
13. Sanar la relación con mis padres. Sobre todo con mi padre.
14. Dejar ser a mi hija. Ella es un espíritu libre. Guiarla para que sea una buena líder, pero sin intervenir demasiado, sin coartarla, sin limitarla.
15. Volver a pintar. Soy arte en todas sus expresiones, y disfruto todas y cada una de sus manifestaciones.
16. Volver a actuar en un escenario.
17. Nunca, bajo ninguna circunstancia, dejar de bailar.
Foto: Sergio Cantillo
Máscara: Aurelio Vidor
viernes, enero 16, 2015
Complicidad
Me dejo empapar de una paz deliciosa,
me acuno en el centro de tu pecho,
dibujo con mis dedos círculos concéntricos en tu espalda,
beso los rincones que quedan en tu piel.
Bebo el licor que emana tu cuerpo,
respiro cerca de tus labios,
casi rozándolos.
Desdibujo con agua mis caricias,
bebo el aceite con el que mojé tu piel:
nos mezclamos,
nos embriagamos,
nos saciamos.
El vino, el azúcar,
la música de los grillos, tu respiración...
Quisiera adivinarte a través de tus párpados cerrados...
pero nuestro abrazo me habla más que tus palabras.
me acuno en el centro de tu pecho,
dibujo con mis dedos círculos concéntricos en tu espalda,
beso los rincones que quedan en tu piel.
Bebo el licor que emana tu cuerpo,
respiro cerca de tus labios,
casi rozándolos.
Desdibujo con agua mis caricias,
bebo el aceite con el que mojé tu piel:
nos mezclamos,
nos embriagamos,
nos saciamos.
El vino, el azúcar,
la música de los grillos, tu respiración...
Quisiera adivinarte a través de tus párpados cerrados...
pero nuestro abrazo me habla más que tus palabras.
miércoles, enero 07, 2015
Día 7
Hoy no hay lágrimas. Pero sí una sensación agridulce. Sí sabías a chocolate, pero a chocolate amargo. También tenías algo de embriagante. No lo niego.
Dejarte ir no fue fácil. Dejarme ir no fue fácil. Pasará un tiempo para que pueda verte de nuevo a los ojos, sin desear que brillen al verme.
Estos vientos huracanados arrasaron con todo. Sólo espero que tu recuerdo sea dulce. Y que me haga sonreír tanto como tu llegada.
lunes, enero 05, 2015
La Llorona
Hay amores que ni con todo el alcohol del mundo se olvidan...
El Ego es la aceituna verde que flota sobre el martini, el gusano que yace en el fondo de la botella del mezcal, el corcho que se niega a salir de la botella.
El Amor no debería doler así... Una debería aceptar, dejar ir, soltar y fluir... Pero no es tan fácil hacerlo como decirlo...
La Vida te hace repetir lecciones cuando no las has aprendido... Y eso va en ambas direcciones... No queda más que volver al origen, a las raíces, para retomar el camino y seguir.
Pero por un momento, tocar fondo es justo y necesario. Así como verse en el espejo.
jueves, enero 01, 2015
La Mujer Huracán
Hubo una vez una mujer huracán... con la mirada de fuego y alas en los pies. Hubo una vez una mujer huracán... que te quemaba al besarte, y te hacía arder el corazón a fuego lento... Hubo una vez una mujer huracán... pero tuviste miedo y no te dejaste llevar... Cuentan que se la llevaron los vientos del Sur... allá, en el altiplano, donde sólo se escucha la voz del viento... Cuentan que esa es su voz, y que por ella los charangos y las zampoñas cantan con melancolía.
¿Qué es el Amor?
Caminé por las calles vacías, en la soledad de una ciudad vacía y sucia. Me acarició el Sol y el viento helado me secó las lágrimas. ¿Qué es el Amor? Es como preguntarse "¿qué es la comida?", dijo el Maestro. El Amor es eso que vi en tus ojos, que siento en tu abrazo, que no querés admitir pero palpita, en la esquina oculta del corazón.
miércoles, diciembre 31, 2014
Chao 2014, Bienvenido 2015
2014: Año del Caballo. He leído y escuchado quejas de este año. Sin embargo, sea o no mi signo en el Horóscopo Chino (sé lo que están pensando...), ha sido un buen año, y definitivamente no puedo estar menos que agradecida.
Me trajo trabajo. Un trabajo que me gusta y en el que me siento cómoda. Cambié la radio por la tv, y el cambio no fue tan grave como lo supuse. Me adapté, creé y me superé. Tengo nuevos amigos y amigas, y nuevas oportunidades, como retomar mi tesis (¡ya era hora...!).
Mi mamá pudo ir a su país por un año entero: nunca habíamos estado separadas tanto tiempo. Fue muy importante para ella y para toda la familia, y una parte de ella está de vuelta...
Mi beba entró al Kinder... He de admitir que me costó mucho el cambio. Sigue y seguirá siendo mi bebé, aunque estoy consciente de que técnicamente a los 3 dejará de serlo (según la Organización Mundial de la Salud).
Sigo viviendo con mis padres, y mi meta sigue siendo independizarme... Un año más... pero trabajaré duro para que tengamos nuestro propio hogar y nuestro propio carro. Es tan importante tener un medio de transporte cuando se es mamá... Manejarme sola es muuuuuuuuuuuuuy diferente.
Termina el postparto para mi, y tras el encuentro con "mi propia sombra", como le llama la psicóloga argentina Laura Gutman, recién estoy viendo destellos de luz. Recuperarme como mujer es vital para mi, y estoy viviendo ese proceso.
Un año después, regreso a subirme a un escenario para bailar con mi grupo HILAL. Año de retomar proyectos, montar coreografías y crear...
El tango finalmente llegó a mi, y espero venga para quedarse. Igual el yoga.
El programa que produzco me permitió aprender mucho sobre cocina tradicional costarricense, cocina en general, salud y nutrición. Además me enseñó de lo importante que es el trabajo de equipo.
Los últimos meses arremetió un huracán (y no soy yo), y hay más motivos para sonreír.
Mi lección de Vida esta Navidad fue perdonar, y el perdón me liberó y con él liberé a mi hija de llevar esa carga. Aún me falta la más difícil de las luchas que vivo a diario, pero lo que no me mata me hace más fuerte.
Mi propósito de Vida está alineado con mi trabajo, y eso hace que todo tenga sentido. Sólo queda seguir. Gracias, gracias, gracias por este año, y por el que está por empezar, que también nos trae MUCHAS cosas buenas. Recordemos cambiar nuestra realidad a partir de los pensamientos y de nuestras acciones.
NAMASTÉ.
jueves, diciembre 18, 2014
Intuición
Hace muchos años ya... tendría unos 15... hice un trato con mis amigas de colegio: nunca dejaríamos de ser niñas. Nunca olvidaríamos que una vez lo fuimos. Conservaríamos la inocencia de nuestro corazón.
Uno de los grandes Maestros de la Humanidad, Jesucristo, solía decir: "dejad que los niños vengan a mi".
Ser madre me ha permitido volver a disfrutar como una niña. Ser una mujer adulta, cumplir con los convencionalismos, amoldarme a la sociedad y a sus dictámenes, no es algo que se me de natural. Todo lo contrario, me cuesta "encajar". Una vez me despidieron con ese argumento. Así es, me dijeron que no "encajaba". Para mi es algo positivo.
Y esto no tiene nada que ver con madurez, no nos confundamos. Mis heridas y mis batallas me han hecho mucho más fuerte. Sin embargo, a veces creo que puedo ser demasiado ingenua. Confío mucho en los seres humanos. A veces más de lo que debería.
Creo que en esencia, todos somos buenos, y apelo a esa bondad. Saludo la Luz que habita en cada alma. Porque cada alma viene de la Fuente. Y la Fuente es el Amor. Y a pesar de mi conexión con el Amor y el Universo, que son uno mismo, me llevo fuertes decepciones, a veces me siento defraudada. Es mi parte humana la que me hace sentirme así. Por eso es tan importante no tener expectativas. E impedir que el Ego se apodere de nuestras mentes.
Espero seguir teniendo fe en los seres humanos. Creo profundamente en el Cambio, en la Transformación, y en que todas las consecuencias de esta Transformación, las estamos viviendo Aquí y Ahora. Pueden doler, pueden matar, pero será para nacer de nuevo.
martes, diciembre 09, 2014
Presiento
Presiento tus labios sobre mi piel.
Presiento el sabor de tus dedos.
Presiento cada uno de tus orgasmos.
Siento...
tus suspiros en mi oído,
tus palabras ahogadas,
tus gritos contenidos.
Bebo...
las ansias de tocarte,
el perfume de mis pasos en el aire,
tu sabor a chocolate.
Como...
tu lengua revolviéndose con la mía,
mi pasión desatada y contenida,
los sueños que me inventé y te inventaste,
con su cereza y su crema chantilly.
lunes, diciembre 08, 2014
Adivino
No estás, pero tu recuerdo me humedece.
Te siento, te presiento, te adivino.
Sumerjo mis cabellos en tu piel, como una promesa.
Te pregunto cuál es el sabor que habita en mis pechos,
y me contestás con una exhalación.
Te sueño, te siento, te presiento, te adivino.
jueves, diciembre 04, 2014
Relectura
Releerme, como si me tratara de un libro, me sacó algunas lágrimas, también sonrisas... La nostalgia la llevo en la sangre, es inevitable... Pero quiero crear nuevos recuerdos. Voy a comprarme un libro con las páginas en blanco. Voy a regalarte un libro con las páginas en blanco... para que escribás tu propia historia. En vos está que querás que sea parte de ella.
martes, diciembre 02, 2014
Tengo ganas...
... de violarte las entrañas,
de hacerte el Amor bailando,
de contarte una historia al oído,
a media luz.
de hacerte el Amor bailando,
de contarte una historia al oído,
a media luz.
domingo, noviembre 16, 2014
Hombre: transforma tu miedo
Volvamos a la prehistoria, a los cazadores y las recolectoras. Volvamos al momento en que se disolvió el Matriarcado en la memoria de los seres humanos y se instauró el Patriarcado. Volvamos al momento en el que las construcciones empezaron a tener forma fálica. Volvamos al momento en que el Cristianismo sustituyó el paganismo. Sí, también tiene que ver.
Estudiemos las guerras. ¿Cuáles fueron sus causas? ¿Por qué tanta violencia? ¿Tanta ansia de conquistar, robar, violar? Los hombres se volvieron competitivos, y lo llevan impreso en sus genes.
Este mundo, señores y señoras, está cambiando. Nos dimos cuenta de que la Tierra no puede girar a partir del odio, ni de la destrucción, ni de la violencia, ni de la agresión.
¿Qué es lo que prevalece en el origen? ¿Qué viene a nuestra mente cuando pensamos en nuestra madre, en las madres? (hablemos en términos generales). ¿De dónde venimos? Venimos del Amor. Aunque sólo seamos resultado de la Pasión, o del Placer, los seres humanos buscamos Amor. Lo contrario al Amor, no es el odio, es el Miedo.
El mundo está cambiando, y quien no lo quiere ver, que abra los ojos de su corazón. Estamos volviendo al origen. Basta de Miedo. Regresemos al Amor. Regresemos al vientre de nuestra madre y sanemos tanto dolor. Volvamos a nuestra Madre Tierra. Sanemos la historia. Dejemos de maltratar, de usar, de abusar, de agredir. Curemos con Amor. Es la única medicina.
¿Por qué un hombre golpea? ¿Por qué agrede? ¿Por qué viola? Porque tiene Miedo. El Amor es más fuerte. Luz para los hombres y las mujeres de buena voluntad. Es tiempo de dejarnos transformar, desde adentro.
jueves, noviembre 13, 2014
Lección de Vida
Hoy recibí una lección de Vida: perdí mi celular, antes del medio día. Me devolví a buscarlo, aunque mi intuición me decía que siguiera mi camino. Bloqueé la línea. Estaba muy estresada por todo lo que tenía que hacer cuando corté la última llamada que hice. Pero me repetí a mi misma lo que aprendí en Metafísica: "lo que es de una es de una y nadie se lo quita". Seguí mi camino, en paz, positiva. Miré a la gente a los ojos cuando les hablaba, fui amable con todos y todas, les ofrecí una sonrisa, hasta a un parcero vendedor de la calle que me dijo que si quería ser su novia. Conozco hombres que me gustan de verdad y que no han tenido la valentía de decírmelo. Hice todo lo que tenía que hacer, dando siempre las gracias, y siendo firme cuando fue necesario. Almorcé a las 4:00 de la tarde, con mucha hambre, pero dando las gracias. Concreté muchas cosas y tuve buenas ideas. Cuando ya iba de vuelta a casa, sentí que algo vibró en mi bolso. No, no uso consolador: era mi teléfono. Sonreí y me fui a reconectarlo. Mi lección: conectarme más con la Vida y la gente, y desconectarme un poco más del teléfono. Gracias, gracias, gracias.
miércoles, octubre 22, 2014
36
A tres días de mi cumpleaños número 36, me siento una mujer más segura, más empoderada de mí misma, definitivamente más fuerte y con más agallas para enfrentar lo que venga. Y todo esto se lo debo definitivamente a mi pequeña maestra. No soy la misma mujer desde que soy mamá, y sé que la aventura apenas empieza, pero también estoy consciente de que he vivido un proceso de transformación increíble.
Me dejó de importar lo que diga y piense la gente de mi, que de todas formas ya lo cantaba a gritos cuando tenía 15. Por primera vez puedo llamarme productora audiovisual sin que se refiera sólo al título. Estoy trabajando en tener un título que dejé pendiente hace años, por miedo de enfrentarlo, y también por esa mala palabra que no existe en mi vocabulario que se llama pereza. Estoy enfocada en lo realmente importante, y me siento orgullosa de ello.
He estado tan enamorada de mi beba y de mí misma, que se me olvidó un poco lo que era amar a alguien más, incluso desear a alguien más. Creo que estoy atravesando el umbral del fin de lo que Laura Guthman llamaría "el encuentro con mi propia sombra", que no es otra cosa que la etapa postparto, que yo más bien le llamaría el proceso postparto. Sí, dura aproximadamente unos dos años y medio, y no tres meses que es cuando la mayoría de las mujeres de mi país tienen que volver a trabajar.
Las ideas fluyen, y cuento con la bendición con que no se topan con pared alguna. Tengo la certeza de que TODO ES POSIBLE, y no porque me lo dijeran en El Secreto, o en Metafísica 2 x 1, sino porque lo vivo diariamente. La misma Conny Méndez lo dice en su libro: compruébelo por usted mismo.
Tengo unas ganas enormes de reencontrarme con la mujer que fui, aunque estoy consciente de que es desde otro plano. Quiero bailar, quiero sentirme hermosa, quiero sentirme bien... Y volveré al tango, como él ha vuelto a mi. Y seguiré bailando la danza sagrada hasta el fin de mis días, y le enseñaré a mi hija sus primeros pasos.
Quiero reconectarme con mis raíces, porque la sangre me jala, porque han pasado 12 años ya: demasiado tiempo. Alguna misión tengo por allá que tendré que cumplir, aunque sólo se trate de un reencuentro.
Trabajaré por tener mi propia casa, y mi propio carro. Por darle a mi hija un techo digno, un hogar donde reinen la paz y el amor. Nos merecemos lo mejor, y no menos que eso.
Doy gracias por todas las bendiciones que he recibido en mi último año de Vida, así como por las pruebas, las enfermedades, la separación de mi madre, aunque duela, las personas que he conocido, las que se han apartado de mi camino, los atardeceres, el beso eterno con el Mar, las amigas del alma, las niñas hermosas y los niños hermosos con los que hemos jugado Ámbar y yo, y sus madres y sus padres, la escasez y la abundancia, la comida deliciosa, las miradas cómplices, la Luna siempre observante e influyente, y sobre todo por la Vida, y cada respiro. Y por ver la belleza de mi beba dormida a mi lado. No podría ser más dichosa. Namasté.
domingo, octubre 19, 2014
La Muerte como una semilla
El lunes fui a un funeral. En el camino me enteré de que íbamos a un templo cristiano protestante. Sí, de esos en los que el pastor alza la voz, y junto a sus hermanos (pues todos lo son), alzan su mano derecha y gritan: ¡ALELUYA! Uno a uno pasaron los hermanos a dar el testimonio de una señora mayor que al parecer se caracterizó por su fé y perseverancia. Además hubo cantos. Uno de los nietos de la señora tenía una voz maravillosa... La nieta... pues... pensé que debería tomar clases con su primo. Hasta ahí todo "normal".
Lo que realmente me llamó la atención, fue cuando, antes de invitarnos a pasar al cementerio, el pastor dijo: no vamos a sepultarla, vamos a sembrar una semilla. Entonces levanté la cabeza, y volví a ver a mi compañera de al lado pestañeando dos veces. Él continuó su discurso: "...la semilla que va a dar fruto en el Paraíso".
- Interesante concepto, le dije a mi compañera. Yo creo en la reencarnación.
- Yo también, me respondió.
Evidentemente todas las religiones coinciden en la esencia y luego se separan en las ramas. O, retomando la metáfora, en la semilla, en las raíces. Para mi (y para otros que piensan como yo), todo es energía. Todo cambia, todo se transforma. Me interesa el saber cómo las religiones tratan de explicar (y esto a través de la fé), cómo la Muerte es sólo un paso, un cambio, una transformación. No todo acaba ahí. ¿Quién es capaz de comprobarlo? Nadie. No hay base científica. Yo creo en la Metafísica. El pastor en cuestión y sus respectivos hermanos, en el Paraíso. ¿Pero qué pasa con quien no cree? Le tocará comprobarlo por sí mismo. Tal como nosotros, "los creyentes".
Lo que realmente me llamó la atención, fue cuando, antes de invitarnos a pasar al cementerio, el pastor dijo: no vamos a sepultarla, vamos a sembrar una semilla. Entonces levanté la cabeza, y volví a ver a mi compañera de al lado pestañeando dos veces. Él continuó su discurso: "...la semilla que va a dar fruto en el Paraíso".
- Interesante concepto, le dije a mi compañera. Yo creo en la reencarnación.
- Yo también, me respondió.
Evidentemente todas las religiones coinciden en la esencia y luego se separan en las ramas. O, retomando la metáfora, en la semilla, en las raíces. Para mi (y para otros que piensan como yo), todo es energía. Todo cambia, todo se transforma. Me interesa el saber cómo las religiones tratan de explicar (y esto a través de la fé), cómo la Muerte es sólo un paso, un cambio, una transformación. No todo acaba ahí. ¿Quién es capaz de comprobarlo? Nadie. No hay base científica. Yo creo en la Metafísica. El pastor en cuestión y sus respectivos hermanos, en el Paraíso. ¿Pero qué pasa con quien no cree? Le tocará comprobarlo por sí mismo. Tal como nosotros, "los creyentes".
domingo, octubre 12, 2014
La escena
- En mis 26 años de carrera no había visto nada igual. Tiene que venir por ella. Según el protocolo de la institución, no puede venir a clases hasta que esté completamente recuperada. ¡Puede contagiar a los otros niños!
- (Tragando saliva) La entiendo, pero póngase en mi lugar. Tengo que ir a trabajar, ya he faltado varios días..
- Póngase usted en mi lugar, yo tengo que velar por los otros niños y por el prestigio de la institución.
- Pero estoy sola, entiéndame. Necesito trabajar para poder pagarle a usted. ¡No me queda de otra!
Mientras caminaba por la calle con el teléfono, en la acera del frente, por esas cosas del destino, se cruzó con él, en el preciso momento en el que dijo "estoy sola". Sus miradas se congelaron por unos segundos. Ella alcanzó a pensar: la Vida es irónica, y siguió negociando con la Directora, sin dejar de caminar.
Él siguió su camino, en dirección al teatro. Y se inspiró en esa escena para la obra que estaban montando.
- (Tragando saliva) La entiendo, pero póngase en mi lugar. Tengo que ir a trabajar, ya he faltado varios días..
- Póngase usted en mi lugar, yo tengo que velar por los otros niños y por el prestigio de la institución.
- Pero estoy sola, entiéndame. Necesito trabajar para poder pagarle a usted. ¡No me queda de otra!
Mientras caminaba por la calle con el teléfono, en la acera del frente, por esas cosas del destino, se cruzó con él, en el preciso momento en el que dijo "estoy sola". Sus miradas se congelaron por unos segundos. Ella alcanzó a pensar: la Vida es irónica, y siguió negociando con la Directora, sin dejar de caminar.
Él siguió su camino, en dirección al teatro. Y se inspiró en esa escena para la obra que estaban montando.
jueves, octubre 02, 2014
Perlas a los cerdos
Ella se estaba poniendo seca. Cumplía tres años sin ser tocada, sin sentir la explosión de un orgasmo de a dos. Había pasado por todas las etapas: indiferencia, odio, rechazo, deseos incontrolables, luego resignación y de nuevo deseos incontrolables.
Un día se cansó, justo antes de estar dispuesta a pagar por sexo. Lo vio en la calle. Joven, muy joven, con la piel tersa, los ojos achinados y el cabello negro. Le gustó el uniforme. Era un cliché y no le importaba.
Él le pidió el número. Ella se lo dio y así empezaron a chatear. Primero pretextos, luego insinuaciones. Luego las conversaciones eran más interesantes y más intensas. "Interesantes", no es la palabra. Su escaso vocabulario y su pésima ortografía la ponían de mal humor. Además, tenía que explicarle las cosas más de dos veces, porque él no entendía. NO hablaban el mismo español. Y no porque fuera extranjero. ¡Qué le quedaba! No más que hacerse de la vista gorda. Total, se trataba de un polvo. Empezaron a intercambiar fotos y videos sexuales. Fijaron una cita. Ella reservó en un hotel boutique. Estaba segura de que él jamás había estado ahí. Antes irían a cenar y a tomar algo. Habían hablado tanto de esa noche..., y se habían masturbado juntos pensando en esa noche.
Cuando finalmente llegó la hora y la fecha fijadas, ella se detuvo en la entrada del restaurante. Se devolvió sobre sus pasos, pero antes de regresar a casa, se detuvo en un sex shop para comprar un consolador... por si pasaban tres años más. Consolador. C - o - n - s - o - l - a - d - o - r . Consolador.
martes, septiembre 23, 2014
Los hombres tienen miedo
- Los niños tenían miedo, los adolescentes tuvieron miedo, y los adultos también lo tienen. Salen corriendo. Yo siempre he sido directa... y seguiré siéndolo. Me gusto así.
- Está bien que seas así. Yo también soy directo - me dijo mirándome con sus ojos grandes.
Sin embargo, él también tuvo miedo. Al menos lo admitió. Pero está bien... A él le está social y moralmente permitido sentir miedo. Hablemos de los otros.
Él me inmortalizó en sus letras. Dicen que lo escrito escrito está. Escrito lo llevo en la piel. Pero cuando quiero transformar sus palabras en caricias nuevas, él sólo se pone rojo. Tiene novia. Una "genérica". ¿Qué es una genérica?, se preguntarán. Dícese de aquella mujer que en realidad no los satisface - y no hablo únicamente del plano sexual - , sin embargo cumple el rol perfecto de novia. Él, el novio, es inteligente, capaz, emprendedor, sensible, creativo... ni qué decirles. Merecedor de una novia increíble. Modestia aparte, una de nosotras, una Mujer Salvaje, una mujer que sepa correr con los lobos. Ah, pues no. Eligió la genérica.
Ahí está él, meses sin verlo. Un chico guapo, con una hermosa sonrisa, una buena cuchara (sí, chicas, es un requisito), inteligente, creativo, sensible... ajá, ya saben cómo me gustan. Y en nuestro reencuentro, decide presentarme (adivinen a quién)... Ajá, a su novia genérica. Diríamos una papa sin sal. Y es donde una quiere darse contra las paredes y se pregunta: ¿por qué la eligió en mi lugar? No debería haber perdón de Dios.
El viernes en la noche me enjachó una novia genérica. Pero él... él si se la merece. No me merecía a mi. Y supongo que ella es parte de su Karma. El karma correspondiente por el Amor que no es amado. El Amor de su propia hija.
Pasemos al siguiente. No hablemos tanto de mi. Daré otro ejemplo. Tengo una amiga (que no soy yo, no insistan), enamorada de un ejemplar... ejemplar. Un músico de cierta forma está conectado con la Divinidad, porque la música es matemática y en la matemática está inspirada la Creación. Pero dejémonos de volazones y aterricemos en el tema. Esta amiga enamorada lo dejó ir, por pendeja, sí, y ahora el individuo en cuestión tiene (sí, adivinaron) una novia genérica.
Ella - Para qué quieren novias increíbles (como nosotras) si tienen "genéricas".
Yo - SUSPIRO. Ay, ¿qué hacemos con las novias genéricas?
Ella - Quemarlas vivas. Ah, no, eso hicieron con las brujas.
Yo - Y no funcionó.
Ella - ¡Y es que las brujas somos nosotras!
Yo - O.o
- Está bien que seas así. Yo también soy directo - me dijo mirándome con sus ojos grandes.
Sin embargo, él también tuvo miedo. Al menos lo admitió. Pero está bien... A él le está social y moralmente permitido sentir miedo. Hablemos de los otros.
Él me inmortalizó en sus letras. Dicen que lo escrito escrito está. Escrito lo llevo en la piel. Pero cuando quiero transformar sus palabras en caricias nuevas, él sólo se pone rojo. Tiene novia. Una "genérica". ¿Qué es una genérica?, se preguntarán. Dícese de aquella mujer que en realidad no los satisface - y no hablo únicamente del plano sexual - , sin embargo cumple el rol perfecto de novia. Él, el novio, es inteligente, capaz, emprendedor, sensible, creativo... ni qué decirles. Merecedor de una novia increíble. Modestia aparte, una de nosotras, una Mujer Salvaje, una mujer que sepa correr con los lobos. Ah, pues no. Eligió la genérica.
Ahí está él, meses sin verlo. Un chico guapo, con una hermosa sonrisa, una buena cuchara (sí, chicas, es un requisito), inteligente, creativo, sensible... ajá, ya saben cómo me gustan. Y en nuestro reencuentro, decide presentarme (adivinen a quién)... Ajá, a su novia genérica. Diríamos una papa sin sal. Y es donde una quiere darse contra las paredes y se pregunta: ¿por qué la eligió en mi lugar? No debería haber perdón de Dios.
El viernes en la noche me enjachó una novia genérica. Pero él... él si se la merece. No me merecía a mi. Y supongo que ella es parte de su Karma. El karma correspondiente por el Amor que no es amado. El Amor de su propia hija.
Pasemos al siguiente. No hablemos tanto de mi. Daré otro ejemplo. Tengo una amiga (que no soy yo, no insistan), enamorada de un ejemplar... ejemplar. Un músico de cierta forma está conectado con la Divinidad, porque la música es matemática y en la matemática está inspirada la Creación. Pero dejémonos de volazones y aterricemos en el tema. Esta amiga enamorada lo dejó ir, por pendeja, sí, y ahora el individuo en cuestión tiene (sí, adivinaron) una novia genérica.
Ella - Para qué quieren novias increíbles (como nosotras) si tienen "genéricas".
Yo - SUSPIRO. Ay, ¿qué hacemos con las novias genéricas?
Ella - Quemarlas vivas. Ah, no, eso hicieron con las brujas.
Yo - Y no funcionó.
Ella - ¡Y es que las brujas somos nosotras!
Yo - O.o
La cápsula
Última tecnología. Reproduce hologramas. Se programan las luces. Pongo luces bajas para un ambiente más íntimo. Le pregunto si trae a alguien o seré su acompañante. Invitó a una chica y no es su novia. Con que esas tenemos...
Invitó a Mr. Big. Antes de aparecer, lo vemos en todas las pantallas, y en holograma. Está guapísimo. Hasta se ve más joven. Se deja ver con una música hip hop de fondo, y con su característica sonrisa.
- ¿Esta cápsula es tuya? - le pregunta él a Big.
- No, bueno, sí, es de ambos - le contesta mirándome. ¿Te gusta? - le pregunta con su acento colombiano.
- Maeeeeeee... está rajado.
Enciendo un botón, y de las paredes, salen las bailarinas. Susurramos juntas, rapeamos, iniciamos una coreografía siguiendo la música. Él se queda sólo. Evidentemente, su chica no sabe la coreografía. Además, está anonadada con la tecnología de la cápsula.
Bailo para Big. Miradas y sonrisas van y vienen, como en los viejos tiempos. La tensión sexual se apodera del ambiente de la cápsula. Pedimos unos tragos para refrescarnos.
Cambio de música. Clásica, pero intensa. Se forman parejas y se representan escenas dramáticas y hasta trágicas, al mejor estilo de Romeo y Julieta. Cambio de vestuario. La cápsula se desintegra. No logro alcanzar a Big. Tampoco a él. De nuevo sola. Despierto del sueño.
Invitó a Mr. Big. Antes de aparecer, lo vemos en todas las pantallas, y en holograma. Está guapísimo. Hasta se ve más joven. Se deja ver con una música hip hop de fondo, y con su característica sonrisa.
- ¿Esta cápsula es tuya? - le pregunta él a Big.
- No, bueno, sí, es de ambos - le contesta mirándome. ¿Te gusta? - le pregunta con su acento colombiano.
- Maeeeeeee... está rajado.
Enciendo un botón, y de las paredes, salen las bailarinas. Susurramos juntas, rapeamos, iniciamos una coreografía siguiendo la música. Él se queda sólo. Evidentemente, su chica no sabe la coreografía. Además, está anonadada con la tecnología de la cápsula.
Bailo para Big. Miradas y sonrisas van y vienen, como en los viejos tiempos. La tensión sexual se apodera del ambiente de la cápsula. Pedimos unos tragos para refrescarnos.
Cambio de música. Clásica, pero intensa. Se forman parejas y se representan escenas dramáticas y hasta trágicas, al mejor estilo de Romeo y Julieta. Cambio de vestuario. La cápsula se desintegra. No logro alcanzar a Big. Tampoco a él. De nuevo sola. Despierto del sueño.
jueves, septiembre 04, 2014
Reencuentro
Estoy en licra, suéter, y tennis, reviso al menos estar bien peinada. Acabo de llevarme un pedazo de tortilla enorme a la boca que no me dejaría hablar. Me vuelvo de espaldas para que no me vea. Mastico rápido. Más rápido. Está más flaco, pero siempre lindo. Estoy de espaldas, y veo que se acerca por el reflejo de la vitrina. Nos sonreímos.
- ¡Hola!
- ¡Hola!
- Hey, ¡tanto tiempo!
- Sí... ¿cómo estás?
- Neee... -encoge los hombros. Su compañero se acerca al carro a guardar unas cosas.
- Entonces venga para darle un abrazo y pasarle la buena vibra y que le pasen muchas cosas mágicas de esas que fijo suceden todos los días pero que usted no se ha dado cuenta... - lo abrazo fuerte.
- ¿Y qué tal si usted me las enseña? Podríamos salir, no sé, el otro viernes, ¿hoy? - se ríe.
- Bueno, hoy no puedo, presento mi primera película. Bueno, es un documental.
- ¿En serio? Wow! ¡Qué bueno! ¿Dónde?
- Aquí en el Variedades.
- ¡Me encantaría verlo! Bueno, nos hablamos - camina hacia el carro.
- Pero, ¿tenés mi teléf...?
- Sí, todavía - se acerca y me muestra mi número en la pantalla con el logo de 911.
- Wow! Ya esa emisora ni siquiera existe...
Me sonríe y se me ilumina todo por dentro. Es un ex que no volví a ver nunca más... Lástima que fue un sueño.
- ¡Hola!
- Hey, ¡tanto tiempo!
- Sí... ¿cómo estás?
- Neee... -encoge los hombros. Su compañero se acerca al carro a guardar unas cosas.
- Entonces venga para darle un abrazo y pasarle la buena vibra y que le pasen muchas cosas mágicas de esas que fijo suceden todos los días pero que usted no se ha dado cuenta... - lo abrazo fuerte.
- ¿Y qué tal si usted me las enseña? Podríamos salir, no sé, el otro viernes, ¿hoy? - se ríe.
- Bueno, hoy no puedo, presento mi primera película. Bueno, es un documental.
- ¿En serio? Wow! ¡Qué bueno! ¿Dónde?
- Aquí en el Variedades.
- ¡Me encantaría verlo! Bueno, nos hablamos - camina hacia el carro.
- Pero, ¿tenés mi teléf...?
- Sí, todavía - se acerca y me muestra mi número en la pantalla con el logo de 911.
- Wow! Ya esa emisora ni siquiera existe...
Me sonríe y se me ilumina todo por dentro. Es un ex que no volví a ver nunca más... Lástima que fue un sueño.
lunes, agosto 25, 2014
La mujer que soy ahora
La mujer que soy ahora,
es la sobreviviente.
La mujer que soy ahora,
vio la luz,
y luego se encontró
con su propia sombra.
La mujer que soy ahora
es más fuerte,
más madura,
más firme.
La mujer que soy ahora,
añora reencontrarse
con la mujer que fui,
para integrarse
en una sola.
La mujer que soy ahora,
necesita recordar
que es mujer,
además de madre.
es la sobreviviente.
La mujer que soy ahora,
vio la luz,
y luego se encontró
con su propia sombra.
La mujer que soy ahora
es más fuerte,
más madura,
más firme.
La mujer que soy ahora,
añora reencontrarse
con la mujer que fui,
para integrarse
en una sola.
La mujer que soy ahora,
necesita recordar
que es mujer,
además de madre.
domingo, agosto 24, 2014
Hambre
Sedienta de besos,
ausente de caricias,
desierta.
Mi cuerpo se está
secando,
pero aún tiene
lágrimas.
La necesidad
te vuelve agresiva.
Y la agresividad
asusta.
Y te asusta a vos misma.
ausente de caricias,
desierta.
Mi cuerpo se está
secando,
pero aún tiene
lágrimas.
La necesidad
te vuelve agresiva.
Y la agresividad
asusta.
Y te asusta a vos misma.
lunes, agosto 18, 2014
Perseguiré... la estela de tu perfume
Una vez, hace muchos años ya, soñé un beso. Un sueño siguió al otro. Hasta que aquel beso se hizo realidad bajo una Luna Llena. Y no fue uno, fueron muchos, porque antes de ser un beso, ya se había convertido en una obsesión.
Esta vez no se trata sólo de un beso. Se trata de su perfume, su piel, sus manos, sus brazos, su abdomen, rozando con el mío al mismo compás. Ya alcanzó a ser una obsesión. Aún no es una realidad. No lo es porque no lo permití. No me lo permiten mis propias reglas. Y es cuando el deseo se burla de mi. Porque cuando las luces se apagan, me asalta el recuerdo de su voz, gimiendo al otro lado del teléfono. Me descubro sonriendo mientras viajo en el autobús, o deseando encontrármelo en la parada.
Verlo con tanta frecuencia es un suplicio, porque ya no se trata del juego del que fuimos cómplices, sino de evitarse, de fingir que no pasa nada. Y cuando llego al lavabo tengo que empaparme con agua fría para apagar el fuego.
Me gusta pensar que dejará de ser una fantasía, y que será algo que pueda sentir, oler, chupar, tocar, besar... Dicen que los pensamientos son cosas... Y así se lo advertí.
lunes, julio 28, 2014
La Vida es juego
Cuenta la historia que ella recordó que era mujer, que se entregó a la idea de volver a sentir, con la piel, la sangre y los huesos. Y logró elevarse unos metros sobre el suelo, hasta que fue lanzada a tierra. Y lloró, porque su dignidad estaba herida. Porque quería confiar nuevamente, en que esta Vida es un juego y ella era capaz de jugarlo, porque ya había movido las fichas.
Ayer suspiraba de placer y hoy de rabia, de desengaño. Sabía que lo mejor que podía hacer es seguir su camino, sin embargo quiso ser inmortal por el tiempo que dura un orgasmo. Hay lecciones que no se terminan de aprender...
Este encuentro, consigo misma, la mujer, estaba siendo más lento y doloroso de lo que ella imaginó jamás. Tanta soledad, tanta necesidad de besos, de abrazos, de sentirse en éxtasis. El éxtasis que siente ahora es otro, y está conformado por momentos que no visualizó, aunque se los hubieran contado. Sus pequeñas manos, sus suspiros al dormir, sus risas, sus "te amo" con esa vocecita cálida y aguda.
Sin embargo hay algo que despertó en ella, algo que crece como un volcán... Más bien se parece a un temblor, un terremoto, que va aumentando su intensidad. A ella no le queda más que encogerse, envolverse, re-pri-mir-se. Una vez más. Y se siente cansada, agotada, de devolver sus pasos... Quisiera ver la luz, y sólo se siente más sola.
viernes, septiembre 13, 2013
Hace rato que no sé nada de vos
- ¿Te acordás cuando nos vinimos caminando desde la U hasta mi casa? Nos detuvimos en este mismo parque. Entonces no había una cancha de basket, y el play no era de madera ni ergonómico... Nos detuvimos a besarnos, porque para nosotros entonces no existía el tiempo. Bailamos sin música, no la necesitábamos.
Hace rato que no sé nada de vos. La última vez que chateamos estabas tratando de recuperar a la madre de tu hijo. ¿Te acordás cuando Otto predijo que ibas a ser papá? En eso no se equivocó.
A mi se me presentó la misma carta que a mi madre: viajar, dejarlo todo por amor. Yo no me lo tomé en serio. Me tomé cada gota del dinero para el pasaje. Me enamoré: me rompieron el corazòn y rompí otro. Y regresé a San José sin un colón. Cesaron los mails, esos románticos en los que sentía que me escribías poesía. Escribías muy bien... se me movía el piso... Y podía escuchar tu voz en mi mente... casi no la recuerdo, pero me encantaba escucharte. Tanto cuando estabas en la Avenida Central, manifestándote contra la Guerra de Irak, como cuando me hablabas al oído. Hasta recuerdo el color de tu risa.
Hace rato que no sé nada de vos. Pero es inevitable recordarte ahora que llevé al parque a mi hija, o cuando escucho Buena Vista Social Club. Empezamos bailando. Esa fue la excusa. Todas mis amigas querían bailar con vos. Entonces no era común que un mae supiera bailar tan bien.
Te envié un regalo con tus padres, cuando terminaron la maestría. Una camisa azul, un suéter, y frases de las canciones de Buena Vista Social Club.
Duramos lo que dura un poema. Me pregunto si aún recordás mi perfume. El de mi piel.
jueves, septiembre 12, 2013
miércoles, julio 10, 2013
Nostalsong
Como llovía la tarde en que te fuiste...
Todavía pensando en ti, me pongo triste...
Sos vos y no sos vos.
Sos vos y son todos.
Porque los llevo en la piel,
porque recordarlos me hace sonreír.
¿Quién sería yo sin mis recuerdos?
Jamás sería la misma.
A mi nadie me quita lo bailado.
Y por bailado y por vivido
es que ya es tiempo de brindar con un vino nuevo.
Por mi, por mi y por ellos,
es tiempo de vestir la Vida de colores,
de alzar vuelo,
de empoderarme.
Estoy trabajando en la mujer que quiero ser,
para que el encuentro con el hombre que quiero sea sublime.
lunes, junio 24, 2013
¿Qué es familia?
¿Quiénes son tu familia? ¿Quiénes realmente?
Hace unos días dejé pendiente el tema de la reencarnación... En el libro Los Nueve Peldaños, de Anne Givaudan y Daniel Meurois, plantean que tu alma elige a tus padres. Cuando en mi curso de preparación para el parto escuché esta historia por primera vez, me impactó. Mi doula nos contaba que el alma tiene tres oportunidades para visitar a sus padres: cuando son niños, cuando son adolescentes y cuando están a punto de conocerse.
Conocer esta teoría, me liberó de la culpa que pude haber sentido por elegir mal al padre de mi hija. Por alguna razón, que yo desconozco, mi hija eligió a sus padres. Cada uno tiene su lección de Vida, y cada uno es responsable de la misma.
Algo me llenó los ojos de lágrimas y fue cuando Tzila nos dijo que al tener conflictos con nuestros padres, tratáramos de recordar cuando fueron niños. Todos tenemos nuestras historias. Y estas historias nos han marcado. Mi padre, por ejemplo, está muy dolido, guarda mucho resentimiento, y ese dolor se traduce en enojo.
Siempre he creído que nada es casualidad. Cuando encontrás a alguien, y conectás con esa persona, como si ya la conocieras, es mágico. Esto podría justificar la teoría de la reencarnación. Es lo que yo sentí al conocer al padre de mi hija. Había cierta familiaridad en tan poco tiempo, como si hubieran pasado meses... Lo mismo con mis amigas y mis amigos, a los que considero mi familia. Acostumbro decir que son los hermanos que nunca tuve.
Las personas que están con vos, que te apoyan, que te contienen, que te escuchan, que te dan la mano, son tu familia, independientemente de que haya un vínculo sanguíneo o no. Yo he tejido con esmero mi red de apoyo, y es lo que me sostiene, en tiempos difíciles. Y es lo que quiero enseñarle a mi hija. Estaré atenta para aprender lo que ella viene a enseñarme.
Hace unos días dejé pendiente el tema de la reencarnación... En el libro Los Nueve Peldaños, de Anne Givaudan y Daniel Meurois, plantean que tu alma elige a tus padres. Cuando en mi curso de preparación para el parto escuché esta historia por primera vez, me impactó. Mi doula nos contaba que el alma tiene tres oportunidades para visitar a sus padres: cuando son niños, cuando son adolescentes y cuando están a punto de conocerse.
Conocer esta teoría, me liberó de la culpa que pude haber sentido por elegir mal al padre de mi hija. Por alguna razón, que yo desconozco, mi hija eligió a sus padres. Cada uno tiene su lección de Vida, y cada uno es responsable de la misma.
Algo me llenó los ojos de lágrimas y fue cuando Tzila nos dijo que al tener conflictos con nuestros padres, tratáramos de recordar cuando fueron niños. Todos tenemos nuestras historias. Y estas historias nos han marcado. Mi padre, por ejemplo, está muy dolido, guarda mucho resentimiento, y ese dolor se traduce en enojo.
Siempre he creído que nada es casualidad. Cuando encontrás a alguien, y conectás con esa persona, como si ya la conocieras, es mágico. Esto podría justificar la teoría de la reencarnación. Es lo que yo sentí al conocer al padre de mi hija. Había cierta familiaridad en tan poco tiempo, como si hubieran pasado meses... Lo mismo con mis amigas y mis amigos, a los que considero mi familia. Acostumbro decir que son los hermanos que nunca tuve.
Las personas que están con vos, que te apoyan, que te contienen, que te escuchan, que te dan la mano, son tu familia, independientemente de que haya un vínculo sanguíneo o no. Yo he tejido con esmero mi red de apoyo, y es lo que me sostiene, en tiempos difíciles. Y es lo que quiero enseñarle a mi hija. Estaré atenta para aprender lo que ella viene a enseñarme.
viernes, junio 07, 2013
Aunque el Amor no sea Amado
- Vos no estabas así en abril... -me dijo señalando mi vientre- ¿fue en el Acapulco que nos vimos? ¿O aquí en la Compa?
- No se nota desde el principio - le dije, estupefacta.
Se volvió hacia su acompañante, y riéndose, le dijo:
- Ay, qué dura es la Vida para las madres solteras...
Me senté a esperar a mi amiga mientras ella recogía junto a sus compañeros todas las cosas de la presentación. Acababa de bailar en el mismo escenario, con fuego, como si tratara de exhumar aquel lugar... Como mi amiga se tardaba, recogí mis cosas, y como si se tratara de una escena ensayada, me paré debajo de la luz principal, y le dije:
- Probablemente no sea fácil, pero nosotras podemos, aunque el Amor no sea Amado.
- Ese bebé va a ser muy amado - me contestó, con cara de asombro.
- Ya lo es, ya lo es - le respondí, acariciando mi vientre, y me marché sobre mis pasos.
Esa ha sido mi Vida como madre soltera: marchar sobre mis pasos, adelante, siempre adelante, recordando a cada instante el consejo de mi mejor amiga: un día a la vez. Hubo momentos en los que necesitaba un abrazo, o sencillamente alguien que me ayudara con las bolsas de las compras. Deseaba compartir esos momentos en los que el Amor crecía dentro de mi, llenando hasta las esquinas. Yo necesitaba que el padre de mi hija estuviera conmigo en el momento en el que ella vendría al mundo. No fue casual que pasaran una, dos, tres noches de labor de parto, y ella se negara a salir...
Sin embargo, y a pesar de mi telenovela, como suelo llamarle, disfruté muchísimo de mi embarazo. A pesar de que pasé meses sin trabajo, de que añoraba más amor que nunca, de que mi padre se fue de la casa como si yo fuera una quinceañera que hubiera manchado la honra de la familia en el siglo XIX... me dejé fluir, como el río, y me dejé envolver del útero astral que me protegía mientras tuve el privilegio de sentir dos corazones latiendo dentro de mi.
Mis amigos y mis amigas fueron lo más valioso que tuve en ese momento. Y lo siguen siendo. Me hicieron sentir apoyada, acompañada y respetada.
Ahora veo hacia atrás, y me siento una mujer cada vez más fuerte, más libre, más madura. Pienso más las decisiones que voy a tomar porque pienso en mi hija y en mi, y en qué es lo mejor para ambas. Me he organizado mejor con mi Vida, y atraigo hacia mi el trabajo, la prosperidad, la dicha y la felicidad. Ámbar es mi luz, la luz que ilumina mi Vida, la maestra que llegó cuando esta discípula estaba lista para abrir su corazón. El Amor todo lo mueve, y esto lo sabemos muy bien las que hemos tenido la maravillosa oportunidad de ser madres.
Foto: Dante Paredes
- No se nota desde el principio - le dije, estupefacta.
Se volvió hacia su acompañante, y riéndose, le dijo:
- Ay, qué dura es la Vida para las madres solteras...
Me senté a esperar a mi amiga mientras ella recogía junto a sus compañeros todas las cosas de la presentación. Acababa de bailar en el mismo escenario, con fuego, como si tratara de exhumar aquel lugar... Como mi amiga se tardaba, recogí mis cosas, y como si se tratara de una escena ensayada, me paré debajo de la luz principal, y le dije:
- Probablemente no sea fácil, pero nosotras podemos, aunque el Amor no sea Amado.
- Ese bebé va a ser muy amado - me contestó, con cara de asombro.
- Ya lo es, ya lo es - le respondí, acariciando mi vientre, y me marché sobre mis pasos.
Esa ha sido mi Vida como madre soltera: marchar sobre mis pasos, adelante, siempre adelante, recordando a cada instante el consejo de mi mejor amiga: un día a la vez. Hubo momentos en los que necesitaba un abrazo, o sencillamente alguien que me ayudara con las bolsas de las compras. Deseaba compartir esos momentos en los que el Amor crecía dentro de mi, llenando hasta las esquinas. Yo necesitaba que el padre de mi hija estuviera conmigo en el momento en el que ella vendría al mundo. No fue casual que pasaran una, dos, tres noches de labor de parto, y ella se negara a salir...
Sin embargo, y a pesar de mi telenovela, como suelo llamarle, disfruté muchísimo de mi embarazo. A pesar de que pasé meses sin trabajo, de que añoraba más amor que nunca, de que mi padre se fue de la casa como si yo fuera una quinceañera que hubiera manchado la honra de la familia en el siglo XIX... me dejé fluir, como el río, y me dejé envolver del útero astral que me protegía mientras tuve el privilegio de sentir dos corazones latiendo dentro de mi.
Mis amigos y mis amigas fueron lo más valioso que tuve en ese momento. Y lo siguen siendo. Me hicieron sentir apoyada, acompañada y respetada.
Ahora veo hacia atrás, y me siento una mujer cada vez más fuerte, más libre, más madura. Pienso más las decisiones que voy a tomar porque pienso en mi hija y en mi, y en qué es lo mejor para ambas. Me he organizado mejor con mi Vida, y atraigo hacia mi el trabajo, la prosperidad, la dicha y la felicidad. Ámbar es mi luz, la luz que ilumina mi Vida, la maestra que llegó cuando esta discípula estaba lista para abrir su corazón. El Amor todo lo mueve, y esto lo sabemos muy bien las que hemos tenido la maravillosa oportunidad de ser madres.
Foto: Dante Paredes
jueves, junio 06, 2013
El compromiso
Mucho se habrá escrito sobre este tema. No es casual que las leyes exijan un compromiso a los padres que no se responsabilizan por sus hijos.
¿Qué es responsabilizarse? ¿Se responsabiliza un padre que se hace cargo económicamente? ¿Es eso suficiente? Es complejo. Cada familia, como cada ser humano, es un mundo. ¿Está listo un ser humano para comprometerse física, emocional, y espiritualmente con un nuevo ser? Si no es capaz de encargarse de sí mismo, mucho menos de un niño o niña que necesita una guía para reubicarse en el caótico planeta Tierra. Y digo reubicarse, porque creo en la reencarnación, pero de eso hablaré en otro momento.
Lo que yo le he explicado a mi beba, desde que estaba embarazada, es que su padre no estaba preparado para ser parte de su Vida. Según Laura Gutman, en su libro La maternidad y el encuentro con la propia sombra, la comprensión va desde el nacimiento, hasta el último día de la Vida. Así lo creo, así lo veo en mi hija. No podrá hablar aún, pero puedo ver cómo capta todo, desde su Universo.
Me gusta creer que su alma nos eligió a sus padres, por alguna razón que yo no he comprendido aún. Esto no con el fin de quitarme la responsabilidad que he asumido con Amor, sino porque definitivamente me dio más paz. La culpa, según mi manera de ver las cosas, no me aporta nada, todo lo contrario, me quita, me resta. Sin ánimo de parecer extremista, creo que es un invento del cristianismo y del patriarcado, para hacernos sentir mal a las mujeres. No me gusta la imagen sufrida de la Virgen. Me gusta la imagen de una diosa empoderada, dueña de sí misma, conectada con su esencia femenina y con la Madre Tierra. Una diosa que entiende sus procesos, su relación con la Luna y sus ciclos, con su útero creador.
¿Cuál es entonces nuestro papel como mujeres en este siglo? Enseñar a los hombres a amar. Ellos tienen mucho miedo. Tienen miedo a los cambios que están ocurriendo, y que no saben cómo asumir. Por supuesto no quiero generalizar, hay hombres conscientes, con el corazón abierto, dispuestos a asumir su paternidad y su Vida. Necesitamos más hombres como estos. El mundo necesita Amor, mucho Amor. Ya el odio ha destruido el mundo.
lunes, mayo 27, 2013
Remendar el vínculo
Hace nueve años, cuando vivía en la playa y mi Vida era toda fiesta, amores y desamores, sentía, como siempre, la necesidad de encontrar mi centro. En esa búsqueda, fui a buscar una bruja al pueblo más cercano. Mi día libre cayó domingo, y aparentemente para las brujas también lo era, porque la única que encontré dispuesta a ayudarme me cobraba 20 rojos por atenderme, siendo día feriado. Me pareció exagerado, y me devolví a la plaza del pueblo para pedir ride. Casualmente, el que me llevó de vuelta a Paradisus era uno de los hijos de la bruja. No recuerdo con detalle de qué hablamos, pero tuvimos una conversación filosófica sobre la Vida y el amor, que me hizo pensar que todo lo que yo necesitaba era ser escuchada, y no de los servicios de una bruja.
Algo así sentí ayer al medio día, cuando decidí hacerle caso a mi madre, y cocinarle a mi papá antes de salir con mi beba. Se trata del amor, se trata de hacer las cosas a partir del amor y no de la ira. ¿Qué pasó con la niña y el padre que se amaban? Se separaron en los laberintos de la adolescencia, y la mujer en la que me convertí, se separó por completo de la idea de mujer que él tenía para mi.
¿Qué tiene que ver esto con la bruja de un oculto pueblo guanacasteco y con la playa y mis desamores? La búsqueda. El sábado en la tarde llevé a mi beba a un temazcal, una especie de sauna en donde se realiza una limpieza espiritual de tradición maya. Quise ir porque la intención sería trabajar el "linaje masculino", es decir, la relación con tu padre, el padre de tu padre, y el padre de tu padre de tu padre. Justo lo que necesitaba. Con Ámbar estaba tranquila porque en su primera vez ella actuó como si estuviera familiarizada con los temazcales, y yo me fui en el viaje de que es un alma vieja, según me dijo la abuelita maya que la bautizó. Pero esta vez, desde antes de entrar al temazcal, estuvo llorando, súper inquieta, y tuve que salirme con ella al iniciar "la segunda puerta". Entre la bebé de tres meses que lloraba a mi izquierda y la mía, no pude escuchar nada.
Al día siguiente, mientras le cocinaba a mi papá, a pesar de que mi amiga Marcela nos estaba esperando y se hacía tarde, entendí que no necesitaba ir tan lejos para remendar el vínculo con mi padre. Es en las acciones cotidianas que puedo acercarme a él. Luchando contra mi misma para no pelear, pero sin callarme lo que pienso como lo hace mi madre. Encontrar el equilibrio. Y ahora que ambos están atravesando esa etapa de la Vida tan temida para mi, la de la vejez, es cuando me corresponde recordar esos niños que fueron, y a los que visitó mi alma cuando los elegí como padres.
lunes, septiembre 17, 2012
Soñando despierta
¿Cómo nos imagino? Juntas. Vos jugando en la arena, yo viendo el reflejo del Mar en tus cabellos. Yo dándole forma a mis palabras en hojas de papel, vos corriendo hacia mi. Las dos bailando, soltándonos el cabello, girando con las manos entrelazadas. Vos arrullándote en mi regazo, yo contándote cuentos de sirenas y piratas. Y el tiempo nuestro, colmándonos de frutas frescas, construyendo castillos de arena, haciendo coronas de flores, tendiéndonos en una cama almidonada al caer la noche y contando las estrellas.
Vos y yo. Te esperé tanto. Y ahora que estás aquí, sólo quiero estar con vos. Enseñarte el mundo, lo bella que es la Vida, lo que nos ofrece la Pachamama, y lo bien que la vamos a pasar juntas.
Vos y yo. Te esperé tanto. Y ahora que estás aquí, sólo quiero estar con vos. Enseñarte el mundo, lo bella que es la Vida, lo que nos ofrece la Pachamama, y lo bien que la vamos a pasar juntas.
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