No hay mejor imagen para describirme en este momento. Sólo que perdí los remos. No sé qué viene a continuación, cuál es el siguiente paso. En aquella ocasión sabía que volvería a la playa. Por eso descansaba con tanta paz. Quizás esa es la clave. Vivir este momento. ¿Por qué preocuparme? Yo elijo vivir. Y si bien es fuerza de voluntad lo que me ha faltado en estos días... si bien perdí los remos: tengo mis brazos y hace mucho que aprendí a nadar. No tengo miedo ya.
¿No tengo trabajo estable? Lo conseguiré. ¿Sigo atada a Mr. Big? No será lo más importante en mi Vida. Y bueno, quisiera decir: lo dejaré ir. Pero mientras escribía me llamó, y sí, se me iluminó la cara. Lo sé, elijo ser quién soy y adónde quiero estar. Lo que sé es que no quiero saberme atada a mi cama ni al televisor. Afortunadamente salió el Sol, y el frío ya no me congela el alma.